CINE | ¿LE FALTÓ MAGIA A DOCTOR STRANGE? (Opinión)

Para estas fechas ya todos habrán visto la película de Doctor Strange: Hechicero Supremo, algunos incluso dos o tres veces, así que ya podemos hablar de ella sin preocuparnos por spóilers. La adaptación del personaje a la pantalla grande ha recibido cantidad de comentarios positivos (un gran manejo de imagen, buenos efectos especiales, excelente casting, etcétera); en general a muchos les gustó, lo cual era de esperarse pues quienes somos fans de los cómics en México no contamos con mucho material del amo de las artes místicas en nuestra colección (el título que se publica por parte de Editorial Televisa es la referencia más cercana que tenemos de dicho personaje), lo que lleva a una pregunta: ¿Le faltó magia a Doctor Strange?

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ANTECEDENTES.

Doctor Strange no fue el primer personaje con dominio mágico en los cómics. Ese mérito le corresponde a Mandrake, creado por Lee Falk y publicado en forma de tiras para periódico desde 1934; sentó las bases para el futuro sobre cómo debía verse un mago en las historietas: capa. sombrero de copa alta y hasta un bigote delgado (como el que poseía el propio Lee Falk). Sus historias tuvieron mucho éxito al ser uno de los primeros personajes modernos en el cómic (junto con The Phantom), trascendió el formato de tira cómica y tuvo un programa de radio, serie de pequeñas películas y hasta musicales al estilo Brodway. Después de él vinieron otros magos, en DC cómics recordaremos a Zatara (padre de Zatanna), por citar un ejemplo.

Pero en 1963 Stan Lee y Steve Ditko volvían a hacer mancuerna para presentar a un personaje con un estilo diferente, muy alejado de lo que habían mostrado los magos hasta entonces. Visualmente Ditko experimentó y plasmó algo sin precedentes en el cómic.

“Una de las cosas que amo del Doctor Strange de Ditko, es el maravilloso trabajo que realizó al crear un sistema “gráfico” de magia, los diálogos eran muy buenos, pero Steve creó un sistema de magia completamente visual…”

Walt Simonson.

Antes de Ditko, un mago convocaba un hechizo mediante palabras y en la siguiente viñeta aparecía lo que había conjurado. En Doctor Strange había movimientos específicos de manos y dedos, símbolos, figuras incorpóreas, dimensiones, viñetas traspasadas por otros mundos y sus protagonistas, líneas y secuencias “imposibles”.

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El arte de Ditko

LA PSICODELIA EN LOS CÓMICS.

En aquellos años fue muy comentado que algunos autores consumían drogas alucinógenas, Steve Ditko y Gene Colan en Doctor Strange o Jim Steranko en Nick Fury, incluso el editor de Marvel Stan Lee declaró que él no tenía conocimiento de sus autores experimentaran con sustancias.

Por ello, es curioso el cameo del Generalísimo en la película de Doctor Strange, donde aparece leyendo ‘Las puertas de la percepción’ de Aldous Huxley, un ensayo que el autor escribió tras experimentar con sustancias como mezcalina.

También en la cinta, Stephen Strange conduce su automóvil mientras escucha ‘Interstellar Overdrive’ de Pink Floyd, un buen guiño pues el Doctor y la banda han tenido una relación cercana. Elementos de un cómic de Doctor Strange fueron incorporados a la portada de ‘A saucerful of secrets’ (segundo álbum de Pink Floyd). Además, la canción ‘Cymbaline’ del álbum ‘More’ lo menciona directamente:

“Doctor Strange is always changing size…” (Doctor Strange siempre está cambiando de tamaño).

Así que este asunto psicodélico está presente en la película no sólo como algo visual, sino también con referencias musicales.

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Pasen pa’ andar igual

NO TODO FUE MÁGICO.

Hasta aquí la película cumple cabalmente con lo planteado inicialmente en los cómics. Visualmente es impactante, sobre todo cuando The Ancient One lo manda “de viaje”, o en las secuencias donde los edificios y la ciudad completa se mueven (algo que vale la pena ver en IMAX 3D); con este efecto todos hacen referencia a ‘Inception’ pero parecen olvidar que existe ‘Dark City’, en ambas películas los cambios en los edificios tienen un propósito, en Doctor Strange parece que sólo funcionan como obstáculos para evitar que se escapen los adversarios y para impactarnos visualmente, por supuesto, ya que los simples mortales son incapaces de percibir estos cambios al darse en otro plano dimensional.

Durante la primera escena, Kaecilius (y algunos de sus seguidores) atacan al encargado de cuidar los libros, toma uno, arranca algunas páginas y deja tirado el resto del libro ¿Por qué no se lo llevó completo? (obviamente si se lo lleva, Strange no tendrá oportunidad de leerlo y aprender al respecto).

The Ancient One lo persigue y siempre aparece con la mayor parte del rostro cubierto, y después de pelear un poco, Kaecilius logra escapar. ¿Por qué cuando vuelven a pelear, estando presentes Strange y Mordo, ya no lleva cubierto el rostro? De esta manera Mordo mira el símbolo en la frente y confirma que roba energía de la Dimensión Oscura ¿Por qué no cubrió su rostro? ¿La magia en este universo sólo sirve para abrir portales y convocar armas?

Estas son preguntas menores realmente, pero resuenan más cuando se ve en pantalla una segunda vez. Los fallos se notan desde algo tan importante como el manejo del tiempo. ¿Tal vez la Gema del Infinito les afectó en la edición final de la película? En los cómics puede pasar un instante entre una viñeta y otra, o muchísimo tiempo, pero en ambos casos siempre hay un elemento que denota este lapso temporal.

Es evidente que Strange pasa un tiempo tratando de sanar sus manos con diversos métodos, y aunque nadie sabría decir con certeza cuánto ha pasado, podríamos asumir que fueron algunos meses. Sin embargo, al ser aceptado por The Ancient One y comenzar su entrenamiento se olvidan por completo de mostrarnos cuánto tiempo le toma dominar estos conocimientos. Al principio pensé que era a propósito, pues cuando comienza su entrenamiento mira el reloj roto que le regaló Christine Palmer, después me percaté que en el patio de entrenamiento había un indicio: el árbol.

Algunos dicen que seguramente le tomó años de entrenamiento, otros dicen que fue de la noche a la mañana y algunos se quedan a la mitad del camino, suponiendo que le llevó un tiempo, aunque nadie podría afirmar cuánto. Durante los entrenamientos, el árbol se nos muestra con flores entre sus ramas, poco después con hojas amarillentas y casi al último sólo el tronco con las ramas, con lo cual podríamos asumir que pasó alrededor de un año.

La torre de los Avengers se ve claramente durante un par de ocasiones en la ciudad, por lo cual podemos ubicar la película después de que se ha formado éste equipo, y tal vez asumir que durante el tiempo que se lleva su entrenamiento han ocurrido distintos sucesos (como Civil War); de esta manera, hacia el final de la película ya estaría en la “actualidad”. A pesar de todo esto, en quien no se nota el verdadero paso del tiempo es en Strange (me refiero a algo más que su barba). Al ser una persona con formación científica debió significarle un completo shock descubrir que hay mucho más que la materia; sus conocimientos y creencias debieron entrar en conflicto, y por consecuencia debió mostrar una evolución/crecimiento del personaje. Pero esto nunca lo vimos a lo largo de la cinta, pues a punto de terminar aún sigue siendo inexperto en el control de esta magia, y aparentemente las cosas que le salen bien se deben a que es simplemente él.

El chico medallas, le dicen a Strange
El TIEMPO afectó a Strange en más de una forma

ENTRE HECHIZOS Y FÓRMULAS

No creo que exista una “fórmula Marvel” para hacer películas que simplemente se pueda tomar y adaptar a cualquier personaje, pero sí existe cierta estructura, y algo que hemos visto en muchas cintas de cualquier género es “el viaje del héroe”, que invariablemente nos muestra un gran cambio en nuestro personaje cuando se descubre como héroe.

Aquí, al parecer, intentaron hacer lo mismo que en la primera película de Iron Man, sólo que se quedaron cortos pues nunca se nota una verdadera evolución del protagonista. Termina la película y nos quedamos con la sensación de que aprendió todo muy rápido y sin mucho esfuerzo. Y a pesar de esto, sigue siendo prácticamente un novato al usar la magia.

Hablando precisamente de la magia, la película jamás explica de qué se trata o cómo es que funciona. Ya antes en las películas de Marvel se había mencionado algo acerca de ella relacionado con Thor, lo cual me parece importante puesto que el director de Thor: Ragnarok (Taika Waititi) sí vio la oportunidad de relacionar al dios del trueno con el Doctor Strange, ya que es él quien dirige la primera escena post-créditos, en la que vemos al hijo de Odín mientras pide ayuda para encontrar a su padre.

De igual forma, en las películas de Thor ya podíamos percatarnos de la existencia de otros mundos y planos dimensionales. Se ha llegado a mencionar que el hecho de cambiar el origen de The Ancient One (en la película es celta) y el no ahondar en el tema de la magia, obedece al hecho de que el estudio consideró a un público que representa un mercado importante previendo que no le gustara el tratamiento que podría dársele en Doctor Strange si fuera más apegado al cómic.

Cuando te quedas dormido en el transporte y despiertas en un lugar desconocido
Cuando te quedas dormido en el transporte y despiertas en un lugar desconocido

MÁS HOYOS QUE UNA CALLE EN MÉXICO

La película tiene también agujeros e incoherencias, como el hecho de portar el Ojo de Agamotto y comenzar a usarlo prácticamente sin dificultad alguna (sólo leyendo las “instrucciones” como si se tratara de un electrodoméstico), pero una de las más evidentes involucra a la capa de levitación.

Desde que la vemos moverse detrás de un vidrio sabemos que el doctor terminará usándola, en el momento en que la vemos moverse para salvar a Strange de una caída elevándolo frente al tragaluz con el símbolo de los Vishanti, sabemos que nuestro personaje por fin está completo. La capa parece tener voluntad propia pues lo defiende de algunos ataques y hasta toma partido en algunos momentos contra el mismísimo Kaecilius y sus seguidores; hasta allí quedaría establecido que la capa le permitirá volar (o flotar al menos) y hasta lo defenderá de algunos ataques por iniciativa propia.

Por lo tanto, resulta una incoherencia que después de eso no lo veamos flotando más seguido, por el contrario, sufre innumerables caídas y pareciera que la capa simplemente dejó de funcionar o se le olvidó cómo usarla. Pero en la escena final contra Dormammu se le ocurre una manera de vencerlo y se impulsa para volar directamente hacia la dimensión oscura sin titubear y sin esfuerzo. ¿Por qué no hizo lo mismo para volar a través del portal y salvar a The Ancient One? Tal vez no se le ocurrió hacerlo, pero si la capa tiene voluntad propia debió arrastrarlo a ello, cuando menos para intentarlo.

Y ya habiendo mencionado al villano principal, diré que se quedó a medias: un enemigo muy poderoso que no tiene oportunidad de demostrar sus alcances (guardémoslo para una secuela y convirtámoslo en un personaje recurrente). Kaecilius no es un personaje memorable, pues da la impresión de ser sólo un sirviente bajo la promesa de vida eterna, un mero vehículo para la llegada de Dormammu a la tierra.

No me voy a clavar con los chistes y bromas innecesarias que se muestran a lo largo de la película, pues hay momentos donde definitivamente salen sobrando. Al principio me parecieron muy bien, dada la personalidad del protagonista, sin embargo yo me quedé esperando ese crecimiento en el personaje, donde ya no viera ese tipo de chistes y me mostrara a un Doctor Strange digno de pertenecer a los Illuminati. En los cómics dice un par de frases “graciosas”, sin embargo su imagen nunca ha sido la de alguien bromista e inexperto. Comprendo que aquí quieran hacer esa mezcla de Iron Man con Ant-Man y tal vez irse poniendo más serios en alguna secuela, pero era una buena oportunidad de mostrar un aspecto diferente de los personajes de Marvel: alguien que no es un superhéroe pero que está ligado a ese mundo, con mucha responsabilidad sobre sus hombros.

La película en general es entretenida, pero no más que eso, será más recordada por sus efectos especiales que por algo memorable en la historia. Súmenle a esto la carente personalidad de Kaecilius aunado a un guión tan plano y tendremos un cambio de director en caso de ver una secuela.

¡Ay, ojón!
¡Ay, ojón!

MÁS DEL EXTRAÑO.

Los temas tocados en el cómic de fueron en su mayoría raros o poco convencionales. Recordemos que al principio no tenía el subtítulo “hechicero supremo”, sino “maestro de magia negra”.

En 1966, por ejemplo, aparece un Doctor Strange (Strange Tales #142 (1966) “Aquellos que quieren destruirme”) con artículos fetichistas de esclavismo (la cara cubierta para que no pueda pronunciar hechizo y las manos inmovilizadas); Ditko probablemente se inspiró de su amigo (compañero en la escuela de arte con quien compartía un estudio) el también artista de cómics Eric Stanton (de quien ya hablaremos en otra ocasión pues tiene cómics eróticos, de sadomasoquismo, etcétera).

En la película, Mordo le da un trozo de papel a Strange con la palabra “Shamballa” indicándole que es la contraseña del Wi-Fi; esto hace referencia al cómic “Doctor Strange: Into Shamballa”, novela gráfica publicada originalmente en 1986, donde podrán ver a Strange en un verdadero viaje de descubrimiento, mostrándonos cómo funciona la magia con este personaje.

Para cuando lean esto, Marvel Televisa tendrá ya a la venta el cómic “Doctor Strange: The Oath”, en el cual podrán identificar referencias que se tomaron para la película, como el momento en que Strange es operado por Christine Palmer mientras la forma astral del doctor habla con ella (es un buen guiño haberlo incluido en la película pues tal vez podríamos ver a la doctora Palmer en un futuro participando en otra cinta como una de las “Night Nurses”).

Strange también tuvo su etapa darks
Strange también tuvo su etapa darks

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