COMICTECA | WHITEOUT

Recomendaciones de la Comicteca: Whiteout

Por Alberto Calvo.

El nombre de Greg Rucka debe resultar familiar para casi cualquier lector de cómics que siga títulos de Marvel o DC, y para quienes gustan de los cómics libres de capas o spandex, es probable que conozcan su trabajo en series como Queen & Country, publicada por Oni Press, o Lazarus, aún en progreso bajo el sello Image, pero me parece que no muchos ubican la serie que marcó su debut en el medio de la narrativa visual: Whiteout.

En 1998 Rucka gozaba de cierto prestigio como novelista gracias al éxito de sus novelas Keeper y Finder, protagonizadas por Atticus Kodiak, un guardaespaldas profesional. Joe Nozemack y Bob Schreck, cabezas de la naciente Oni Press, se encargaron de ultimar los detalles y poner a Rucka en contacto con Steve Lieber, un artista conocido entonces por su trabajo en la serie regular post-Zero Hour de Hawkman, así como de reclutar la ayuda de algunos amigos famosos para ilustrar las portadas de la serie. Éste fue el resultado de esa colaboración.

El arte de Steve Lieber resulta particularmente efectivo en blanco y negro.
El arte de Steve Lieber resulta particularmente efectivo en blanco y negro.

Whiteout es una palabra usada en inglés para referirse a las condiciones de poca o nula visibilidad que existen durante una tormenta de nieve pero sin asociar oscuridad, y es en cierto sentido un término en directa oposición a blackout, que se utiliza para denominar la oscuridad absoluta que se da durante un apagón.

Carrie Stetko es un Alguacil de los Estados Unidos (US Marshall) caída en desgracia por alguna razón desconocida, pero suficientemente grave como para asignarla a servir con el staff de la estación polar norteamericana McMurdo, en la Antártida, y está a punto de convertirse en el primer oficial en hacerse cargo de investigar un homicidio en ese helado continente. El caso tiene sus pros y sus contras. A favor podemos decir que, aparte del personal de la estación, solo hay un reducido número de personas que puedan convertirse en sospechosos. En contra, que una tormenta ha creado las condiciones de nula visibilidad antes mencionada, además de crear interferencia con las comunicaciones, dejando a Carrie imposibilitada para solicitar apoyo.

Entra en escena Lilly Sharpe. Sharpe es una oficial asignada a la estación polar británica ubicada a algunos kilómetros de ahí, y se convierte en el único soporte para Carrie en la búsqueda del asesino. El problema es que todo parece indicar que Sharpe es en realidad una espía del Servicio Secreto británico, así que Carrie no sabe si puede confiar en ella.

La locación de la historia, la protagonista femenina, y la gran ejecución de Rucka y Lieber havcen de Whiteout una gran lectura.
La locación de la historia, la protagonista femenina, y la gran ejecución de Rucka y Lieber havcen de Whiteout una gran lectura.

Lieber, relativamente poco conocido en aquel entonces, se convirtió en una revelación por su talento y capacidad para recrear el inhóspito ambiente de la Antártida. Sus personajes también son muestra de su capacidad y versatilidad, pues consigue dotar a cada uno de ellos de una identidad visual propia, aún con las limitaciones que impone el que la serie sea en blanco y negro y que todos sus personajes estén completamente envueltos en gruesas capas de ropa.

Rucka se ha ganado una reputación por su habilidad para crear personajes bien definidos y creíbles, y el elenco de Whiteout no es la excepción. Usando sólo sus diálogos, Rucka crea un grupo de personajes secundarios interesantes y complejos, lo que ayuda a sentar la atmósfera de la serie. Carrie y Lilly se convierten en un inusual equipo de detectives en una carrera contra el tiempo mientras intentan descubrir al asesino y sus motivos antes de que éste pueda asesinar a todos los potenciales testigos en McMurdo. La caracterización de ambas mujeres es impecable, convirtiéndolas en dos personajes de caracter fuerte y con personalidad propia sin caer en el uso de clichés para personajes femeninos fuertes.

Whiteout es una gran lectura que generó una secuela, Whiteout: Melt, la cual tal vez pueda comentar en otra ocasión.

Durante años se habló insistentemente de que Reese Weatherspoon había adquirido los derechos para llevar la historia al cine como productora y protagonista, pero la versión se fue diluyendo al correr del tiempo. Sin embargo, Joel Silver, productor de cintas como The Matrix o Superman Returns, firmó un acuerdo para producir 15 películas de bajo presupuesto (si podemos llamar “bajo” a un rango de entre 10 y 40 millones de dólares) en un lapso de seis años, y la primera de ellas fue Whiteout, realizada al cobijo de Dark Castle Entertainment, compañía propiedad de Silver, y con Kate Beckinsale en el papel protagónico.

Tanto Whiteout como su secuela, Witheout: Melt, están siempre disponibles, y Oni se ha asegurado de que ambas ediciones sean fáciles de identificar.
Tanto Whiteout como su secuela, Witheout: Melt, están siempre disponibles, y Oni se ha asegurado de que ambas ediciones sean fáciles de identificar.

Tristemente la historia se alejó drásticamente del material de origen, así que la única recomendación que puedo hacer al respecto es que la eviten como la peste, y si ya la vieron, que no permitan que esa mala experiencia les provoque recelo o algún prejuicio en contra de este excelente cómic.

Ficha
Escritor: Greg Rucka
Artista: Steve Lieber
Portadas, serie: Matt Wagner, Mike Mignola, Dave Gibbons, Steve Lieber.
Portada, primera colección en TPB: Frank Miller
Portadas reimpresiones en TPB: Steve Lieber
Publicado por: Oni Press, Estados Unidos, 1998.
Formato original: 4 números de 32 páginas, blanco y negro.