El terror de Junji Ito

Opiniones Enanas

Mi consumo de productos de TERROR gira más en torno a obras que exploran los clichés y las tropes del género aunque la historia no sea propiamente “de miedo”; acción y aventura con un trasfondo sobrenatural (Stranger Things), comedia (What we do in the shadows), o aquellos que se dedican a crearle toda una mitología a los seres folklóricos (World of Darkness). Pero ¿historias de terror? Casi ninguna.

Sin embargo, como año con año me dedico a tocar el tema en el mes de octubre, decidí que era mi obligación moral salir de mi zona de confort y explorar un poco más “el terror sobrenatural”.

ABRIENDO EL COFRE DEL HORROR

Empecé con It de Stephen King, el llamado amo del terror, y aunque me está gustando, debo admitir que después de un año apenas voy a la mitad.

La novela se desvía tanto y tan constantemente que se me ha hecho muy pesada, a pesar de lo ameno de la escritura de King. Llevarle el hilo al sueño dentro del recuerdo dentro del flashback pierde su encanto a las mil páginas.

Pensé en ver alguna película clásica, como El bebé de Rosemary o El Exorcista, pero las películas antiguas con su predilección de perder el tiempo con un ritmo lento que te “permite disfrutar de la cinematografía” y todas esas tonterías no son para mí. Sorry cinéfilos, a mí no me gusta que el cine me tenga viendo la misma escena durante 10 minutos.

Así fue como la mayor parte de mi exploración terminó en ver un par de videoensayos y leer el libro In the dust of this planet, y ahí fue donde encontré a un autor que probablemente está en el Olimpo del terror: Junji Ito.

La semana pasada ya hablé de un par de sus personajes, pero en esta ocasión me centraré en su obra general.

CAYENDO EN SU ESPIRAL

Junji Ito es el autor del manga Uzumaki, continuación del famosísimo manga Naruto, que sigue las aventuras de Uzumaki Boruto… #nocierto otakos, bajen las antorchas.

Ito es un artista japonés cuya obra más famosa en occidente es la mencionada Uzumaki, recién publicada por Panini México, una historia sobre un pueblo obsesionado con espirales. Sin embargo, no es su única obra de relevancia. Junto a Gyo y sus series Tomie y Souichi`s Journal of delight, conforman su bibliografía más admirada por crítica y lectores por igual. Además tienen un gran, pero gran, número de historias cortas, que se han recopilado en una decena de tomos.

Al final, y mayoritariamente por los videoensayos del canal Super Eyepatch Wolf, me animé a adentrarme en la obra del autor del país del Sol Naciente, y decidí empezar cronológicamente en vez de irme a sus obras más famosas.

Así pues, me he leído cinco tomos recopilatorios de las obras del nipon, y voy empezando el sexto.

Variedad de historias.

EL AMO DEL TERROR JAPONÉS 

En pocas palabras, la obra de Junji Ito es una exploración de temáticas sobrenaturales en un mundo extrañamente idéntico al nuestro que juega y equilibra constantemente los opuestos. O, como el propio autor se explica, “tomar algo cotidiano y ponerlo de cabeza”.

El mundo que Ito nos presenta visualmente en sus historias es hiperrealista, pero contiene elementos sobrenaturales que nos ponen a pensar si la realidad, o lo que entendemos por “realidad”, no es más que una ilusión de la mente humana incapaz de entender el universo. Sí, muy similar a Lovecraft, de hecho, Ito nombra al misógino-racista-homofobo favorito de todos como una de sus inspiraciones.

Al igual que en el terror existencialista y nihilista del estadounidense, en las historias de Ito los personajes se enfrentan a situaciones que se salen de su control y los llevan a poner en duda su percepción de sí mismos, sus cuerpos, la realidad, los demás, y otros conceptos.

Sus historias son un juego entre contrastes o extremos. Por un lado, nos presenta un mundo visualmente realista, pero lo hace como punto de partida, de ahí nos puede llevar a explorar la belleza y siempre nos lleva a explorar lo grotesco. Su dominio del dibujo le permite mostrar las tres cosas, lo mundano, lo sublime y lo terrorífico.

En términos de narración, sigue un ritmo que es más una exploración que un cuento. Ito rompe con muchas concepciones narrativas para darnos historias que son más una exploración de algún tema, que la historia de algo en específico.

Cuando te dicen que literalmente aún les cuelga para caerte.

Por ejemplo, en El Terror color de piel inicia con un niño raro, con una piel dañada, sumamente violento, al grado que la maestra lo tiene que expulsar de la escuela. Conforme avanza la trama se olvida de cualquier convención de ese tipo de historia y nos muestra que el niño es víctima de violencia familiar, entonces el foco de la historia pasa del niño creepy, a su madre obsesionada con la belleza y que guarda un secreto.

Así pasamos a descubrir un oscuro secreto del papá del niño y descubrimos el elemento “sobrenatural” en la trama: el padre encontró una forma de remover la piel de las personas sin que estas mueran, y la madre se obsesionó con la “belleza de los músculos, la belleza definitiva del ser humano”, ahora intenta replicarlo en su hijo (por eso el niño tiene la piel tan dañada). Para terminar, volviendo a lo mundano, una historia de violencia intrafamiliar.

En cualquier otro género, este carrusel de temas se sentiría chocante, pero en el terror, donde lo importante es ir descubriendo poco a poco un misterio más grande, este estilo narrativo queda como guante.

Imágenes grotescas que te encantarán.

TÓPICOS DE HORROR

En el apartado temático, si bien todas las historias de Ito tratan sobre algo, su intención parece ser la exploración temático-narrativa, lo demás es secundario. Sin embargo, sus historias están plagadas de ciertos conceptos que se repiten, son casi como obsesiones.

Es muy común que se hable del “body horror” que Ito es tan magistral para retratar, pero su body horror siempre está enmarcado en el concepto de belleza. Aparece ahí cuando nos quiere recordar cómo interpretamos nuestra imagen corporal y cómo afecta especialmente a las jóvenes. Vaya, no es el clásico “me gustan los monstruos cool deformes” tipo David Cronenberg.

Otra mala descripción que he visto sobre el trabajo de Ito es que sus personajes no son muy relevantes. Es verdad que sus personajes son más arquetipos que protagonistas, que están en la historia para que nosotros podamos descubrir la irrealidad del mundo. Pero de eso a que no importen hay un gran paso. Lo que ocurre es que usa a sus personajes como miembros de un colectivo, sea un grupo de amigos, una familia, una escuela o un pequeño pueblo.

Esto se hace evidente cuando te das cuenta que la preparatoria y los pueblos pequeños son los escenarios predilectos del japonés. Lugares en los que la sociedad se puede observar como un microcosmos, pues si bien sus personajes no importan mucho como individuos, sus relaciones entre ellos y su entorno social sí que importa.

Incluso en aquellas historias que tratan sobre alienación (terror psicológico), en donde una persona cae en alguna obsesión enfermiza que lo aleja del mundo, es el paulatino alejamiento de otros seres humanos lo que nos lleva al terror y a la locura.

El mejor ejemplo que se me ocurre en este momento es la historia de Los Espantapájaros. En ella, un aldeano descubre que si plantas un espantapájaros en la tumba de uno de tus seres queridos, el muñeco comienza a tomar las facciones del difunto y poco a poco empieza a comunicarse. De pronto el pequeño cementerio del pueblo está lleno de espantapájaros y estos comienzan a revelar los oscuros secretos de sus habitantes, entre ellos el infanticidio de un hijo adoptivo.

Los personajes podrán no “importar” de forma individual, pero el terror sobrenatural (los espantapájaros) está ahí para hablar de las relaciones sociales, las distintas formas en las que guardamos el duelo, y cómo los muertos pueden guardar nuestros oscuros secretos.

Con que no caiga Batman por aquí todo bien.

RENOVANDO EL GÉNERO

La obra de Ito es una fuente inagotable si quieren encontrar monstruos ingeniosos y novedosos. Alejándose de la mayoría de los clichés y negándose a explicar casi nada de ellos, el mangaka logra darle un nuevo halo de misterio al género, creando monstruos y situaciones sobrenaturales fuera de lo sobre-usado.

Desde lo más mundano, como una adolescente que toma el rostro de cualquier persona con la que pase el tiempo suficiente, un niño que parece tener que vivir “con” las abejas, esculturas sin cabeza que buscan víctimas a las cuales robarles la suya, un cabello con voluntad propia, un par de personas sin piel, hasta lo más lovecrafiano, como una misteriosa enfermedad que se lleva a todos los jóvenes de un pueblo o una invasión de globos con la forma de las cabezas de cada habitante de una pequeña ciudad.

Otro de los muchos contrastes de su obra, es que Ito explora estos conceptos pero al mismo tiempo los mantiene misteriosos, no esperen que al final de la historia alguien explique que el monstruo es un antiguo demonio llamado Valak, al contrario, en algunas, como Hilo rojo, en la que un muchacho que acaba de romper con su novia se levanta una mañana con un hilo cocido en el abdomen, se juega con la idea de explicar lo sobrenatural cuando los abuelos le dicen que es una antigua maldición de la familia, pero al final resulta ser algo completamente diferente, es un hilo que todos formamos cuando nos obsesionamos con un amor.

Y claro, la vieja confiable, en las historias de Ito lo sobrenatural y lo monstruoso podrán ser mortales, pero de ninguna forma son más malignos o peligrosos que los otros seres humanos.

Un no-prize si logras ver este imagen por 5 minutos sin que te dé tripofobia.

EL TOQUE FINAL

Como podrán ver, el lugar que Ito tiene en la cultura popular, aunque sea medio “de nicho”, está bien ganado.

Es un autor con habilidades técnicas impresionantes, tanto en el dibujo como en la narración. Pero también es un gran artista porque busca una exploración temática constante, llevando al género del terror sobrenatural a lugares donde nunca ha ido.

Aunque en palabras de Junji Ito, él no se preocupa realmente porque es o no es “terror”.

Si sientes que te pica la pielecita, en una de esas te sale el hilo rojo.

Una de las razones que hacen grande a este autor lo hablé en el post anterior. Ito descubrió cómo hacer una serie (volver una y otra vez al mismo concepto o personaje, sin arruinarlo). Chequen mi artículo sobre Tomie y Souichi, los dos personajes recurrentes de Junji Ito.


Conoce más historias cortas de Junji Ito en SHIVER, disponible en Amazon México por $299.