Green Wake – Reseña

DeROCHAndo Opiniones

Llegamos a Halloween y les traigo una última recomendación de cómic de terror, es algo un poco más extraño que quizá no todos considerarían del género pero que tiene suficientes elementos como para ponerlo en esta lista: Green Wake con guión de Kurtis J. Wiehe y arte de Riley Rossmo.

EN EL INICIO

La historia se desarrolla en el pueblo de Green Wake, un lugar perpetuamente bajo la lluvia al que nadie está seguro cómo llegó y del que no se puede salir. Está lleno de personas que sólo quieren estar solas, y donde nunca te faltará sustento, aunque no sabrás de donde salió.

La historia sigue a Morley Mack y Kreiger, dos hombres que deciden convertirse en los servidores públicos de Green Wake y ayudan a recibir a los nuevos habitantes. Pero cuando ocurre un homicidio, se ven obligados a tomar el rol de detectives.

Esta serie consta de dos arcos de 5 números, cada uno con su misterio propio. Las investigaciones son bastante básicas, la serie evita los giros o las complicaciones innecesarias. Nuestros protagonistas van siguiendo una serie de pistas que los llevan del punto A al B y al C, al final tenemos una revelación y listo, misterio resuelto.

Mientras resuelven cada misterio, se van explorando las historias de los protagonistas y algunos otros habitantes del pueblo, así como el misterio mayor detrás de este extraño lugar.

La verdad es que los misterios sirven más bien para darnos una excusa para recorrer este mundo y explorar la temática de la serie.

EL AMBIENTE

Siempre he creído que las mejores historias de terror son aquellas donde el fantasma, monstruo o situación en general representan algo más, donde funcionan como una metáfora para algún terror más profundo.

Ahora, Green Wake no es una historia especialmente sutil. Aquí el terror viene de realizar una acción que te cause tanto dolor y arrepentimiento que no te queda más que recluirte y tratar de olvidarlo todo. Un dolor y una tristeza tal que te persigue y te transforma.

La verdad es que este cómic no asusta, nunca busca ponerte la piel de gallina, ese no es su objetivo, en cambio intenta ponerte en un estado mental lúgubre, explorar los sentimientos de un grupo de personas tan incapaces de perdonarse, que han sufrido tanto que sus vidas se han detenido y, en algunos casos, sus cuerpos parecen estar cambiando, saliéndose de su control.

Están, literalmente, atrapados en su melancolía.

Misterios por todas partes.

EL PUEBLO

Green Wake parece ubicarse en un sueño, o más bien en una pesadilla. Sus leyes no siguen ninguna lógica realista, el pueblo es pequeño, se puede recorrer sin problemas a pie y contando sólo con un par de locaciones destacables, pero a la vez se extiende hasta el infinito, puedes caminar y caminar, pero nunca llegar a su final.

El clima lo determinan factores ajenos a los meteorológicos y parece estar más bien relacionado con el estado mental de sus habitantes. En el primer arco una lluvia constante y en el segundo nieve. Como si alguien hubiera construido un pueblo hecho de melancolía sólida.

El dibujo utiliza un trazo muy tosco y un coloreado monocromático para los fondos, nada se ve realmente detallado, entiendes que los personajes están en un pueblo pero no logras darle forma, pareciera que el lugar se encuentra detrás de una neblina, lo cual ayuda a reforzar esa sensación de que es un lugar irreal, casi etéreo.

Sus habitantes se encuentran extrañamente resignados a estar ahí, saben que son básicamente prisioneros, pero no buscan activamente resolver el misterio del lugar y escapar. Cada uno prefiriendo recluirse en su soledad.

Coloridos personajes en una sombría historia.

EL ORIGEN DEL MIEDO

Los principales elementos de terror provienen de las criaturas que se ubican en el centro de cada uno de los arcos. Sobre todo en el primero, con esas masas de carne humanoides con dientes afilados y ojos por todo el cuerpo, son realmente grotescas y aterradoras.

Rossmo se lució con estos monstruos, no sólo por el diseño, también la manera en que los plasma en la página, con sus movimientos irreales, donde no entiendes si están flotando o caminando, aunque no parecen tener pies.

Las criaturas cuervo del segundo arco son un tanto menos efectivas, principalmente porque el diseño no causa esa reacción visceral de desagrado, aunque no diré que no resultan tétricos, en especial cuando los ves en acción.

Green Wake es una serie muy enfocada a su tema. Todo, desde el dibujo de Rossmo que busca darte esa sensación de que estás viendo una foto vieja y maltratada, tanto en color como en trazo, a los constantes flashbacks a las vidas pasadas de los personajes, los elementos de terror corporal y hasta los monstruos.

Todo está diseñado para reforzar el poder que la melancolía y el arrepentimiento tienen en las personas.

EL ABRUPTO FINAL

Green Wake fue tristemente cancelada en el número 10 de 25 planeados, y aunque el autor logró darle un final bastante satisfactorio, se nota que se quedaron cosas en el tintero.

Por un lado el misterio del segundo arco se resuelve de forma muy rápida para dedicar todo el último número a explorar qué es el pueblo de Green Wake, y por otro vemos versiones resumidas de las historias de varios personajes, que creo originalmente hubieran sido el eje central de algún arco futuro.

En general el final funciona bastante bien, pero me hubiera gustado ver todo lo que este equipo tenía planeado para el futuro.

EL REPORTE POLICIAL

Green Wake obtiene su terror de explorar como el dolor, el arrepentimiento y la tristeza te transforman y atrapan, y pueden incluso llegar a destruirte a ti y a quienes te rodean. En este caso de forma muy literal.

Es una obra poderosa, un viaje lúgubre y violento, pero que contra todo pronóstico, logra terminar en una nota verdaderamente positiva y esperanzadora.

Le dieron cuello muy pronto.