Las escalofriantes referencias de Sabrina

La Mano de Fá

Chilling Adventures of Sabrina, la serie basada en el cómic homónimo publicado por Archie Horror, titulada en Latinoamérica como El mundo oculto de Sabrina, y en España con la traducción más acertada de Las escalofriantes aventuras de Sabrina, llegó a Netflix para sacudirnos con una narrativa que toma riesgos mucho mayores que su amada serie predecesora, Sabrina, la bruja adolescente.

Mientras que la brujita de los 90 era la envidia de muchos gracias a su poder para hacer travesuras y cambiar de ropa con tan sólo un gesto de su dedo índice, la Sabrina de Roberto Aguirre-Sacasa, teniendo recién cumplidos 16 años, emprende una lucha contra el patriarcado que quizá le arrebataría una sonrisa al espectro de Mary Shelley.

No importa qué patriarca se le ponga enfrente: el director de su escuela, el líder religioso de la Iglesia de la Noche, el dios cristiano o el mismísimo Satanás. Sabrina llegó para desafiarlos a todos.

No sólo eso, sino que aborda sin miramientos temas como el fanatismo religioso (adoradores de Dios o del Diablo, a Sabrina le importa un comino), el acoso escolar y su origen en traumas irresolutos de sus perpetradores, la monogamia y la poligamia, el libre albedrío y otros tantos asuntos que seguramente tienen a algunos rechinando los dientes.

Además de su predilección por temas “controvertibles” (vaya, la serie se queda corta en comparación con su versión de tinta y papel; al menos, aún no hay atisbos de incesto de ultratumba), Las escalofriantes aventuras de Sabrina es una plétora de referencias al ocultismo, el paganismo y la brujería moderna re-interpretados a libertad, sin pretender una representación fidedigna de los mismos, pero que, con toda seguridad, generará una nueva mitología entre el fandom.

Si bien mencionarlas todas resultaría en un documento extensivo, a continuación exploraremos algunas de sus referencias dignas de ponderar, ya sea por su relevancia en el mundo del ocultismo o por la controversia que están generando dentro del mismo.

SABRINA CONTRA ¿BAPHOMET?

La naturaleza dual de Sabrina, mitad bruja, mitad mortal, se refleja también en su vida estudiantil, con la cual debe hacer malabares, asistiendo tanto a la escuela preparatoria de Greendale como a un instituto especial para brujas.

En la recepción del peculiar edificio donde Sabrina debe aprender a desarrollar sus poderes mágicos, podemos apreciar la estatua de una figura antropomórfica con cabeza de macho cabrío, sentada en medio de una niña y un niño que lo miran con adoración. Su aparición en la serie bien le podría valer una demanda legal.

La imagen corresponde a la de una deidad controvertible por sí sola: Baphomet.

Nos pareció ver un lindo cabrito.

Si bien las menciones más antiguas de su nombre son objeto de especulación y oscuras referencias a juicios inquisitorios por allá del siglo XIV, la imagen particular que aparece en la serie se la debemos al ocultista francés Eliphas Lévi, quien la publicó en su libro Dogma y Ritual de la Alta Magia en el siglo XIX.

En su diseño, Lévi incorporó los conceptos duales del Universo: una mano señalando hacia arriba y la otra hacia abajo, para ilustrar la máxima mágica As above so belowcomo es arriba, lo es abajo. De entre sus piernas se yergue el caduceo de Hermes: un bastón custodiado por dos serpientes que forman el símbolo del infinito, y que representan la eterna batalla de las fuerzas equivalentes. El día y la noche también están incorporados en la ilustración de Lévi.

Sus pechos femeninos quedaron fuera de la serie de Sabrina, no obstante, despojando a Baphomet de su naturaleza hermafrodita, así como de su aspecto bisexual, crucial en su esencia dual, tal como fue concebida por Lévi. (¿Será obra del patriarcado? ¡Muajajá!).

Pero esta omisión no es lo que ha despertado la indignación del Templo Satánico (sí, claro que existe), sino el hecho de que la estatua en cuestión es una copia exacta de una escultura que ha sido el centro de una polémica batalla en Estados Unidos desde el 2015.

La efigie de bronce fue develada por primera vez durante el verano de dicho año, en Detroit, como parte de una protesta en contra de un monumento cristiano a Los Diez Mandamientos que fue erigido en la capital de Arkansas y que, de acuerdo con El Templo Satánico, así como grupos de librepensadores y ateos, representaría una violación a la separación constitucional de la religión y el Estado.

Lucien Greaves, co-fundador del Templo Satánico, organización que advoca por la libertad religiosa y la libre expresión, presentó la escultura como “un símbolo del pluralismo, equidad, tolerancia, libertad de expresión, libertad de conciencia y reconciliación”. Su concepto de Satanás también desafía la definición tradicional, ya que para ellos no se trata de un ser supernatural, sino un ícono metafórico de la rebelión en contra de la autoridad arbitraria y de la imposición religiosa.

Debido a que la serie presenta a un Diablo sediento de sangre, sumisión y completa obediencia, resulta clara la molestia de una organización que precisamente lucha por combatir tales estereotipos. Por si eso fuera poco, el diseño de la estatua se trata de una interpretación artística única, con elementos distintos al de Lévi (los niños, por ejemplo, son una adición del Templo Satánico) y sujeta a derechos de autor, por lo que su aparición sin permiso en la serie podría ser considerada un plagio. Por lo pronto, Lucien Greaves ha anunciado en su cuenta de Twitter que sí tomará acciones legales en contra de la producción.

Qué poco aguantan.

¿Qué resultará de este embrollo? Quizá Sabrina necesite recurrir nuevamente a su abogado, Daniel Webster. Y hablando de este personaje…

EL DIABLO NUNCA LE GANA A DANIEL WEBSTER

Si algún aficionado a la historia encontró familiar el nombre del abogado de Sabrina, es porque Daniel Webster no sólo existió en el mundo mortal sino que fue un notable abogado estadounidense del siglo XIX, además de Senador y Secretario de Estado.

Varios de sus casos en la Suprema Corte fueron tan célebres, que involuntariamente inspiró al autor Steven Vincent Benét a escribir un cuento titulado El Diablo y Daniel Webster, que en 1941 adaptaría el mismo Benét a guión cinematográfico para una película homónima. La historia sigue los pasos de Jabez Stone, un pobre granjero que, agobiado tras una serie de infortunios, declara que vendería su alma al diablo por dos centavos.

Préstame tres pesos, Webster.

Enseguida, aparece el mismísimo Diablo, quien se hace llamar Mr. Scratch. La fortuna de Stone pareciera cambiar para bien desde entonces, pero su vida se hace cada vez más complicada con el paso del tiempo. Cuando Mr. Scratch vuelve para reclamar su alma, Stone convence a Daniel Webster de que defienda su caso. Mr. Scratch elige como jurado a personalidades infames de la historia, tales como Benedict Arnold y John Hathorne, el terrible ejecutor de los juicios de las brujas de Salem. Finalmente, y gracias a un emotivo discurso, Webster convence al jurado de que el alma de Stone pertenece a la nación, y por lo tanto no es suya para vender.

El juicio comparte evidentes similitudes con el que gana Sabrina Spellman a favor de mantener su alma, pero esta no es la primera serie televisiva basada en la historia de Benét. El Diablo y Homero Simpson, uno de los especiales de Halloween más divertidos de la familia amarilla, es una parodia que homenajea al cuento original, en la que Homero vende su alma por una rosquilla en lugar de dos centavos, Richard Nixon aparece como parte del malvado jurado, y el Diablo debe resignarse a perderla a favor de su legítima dueña: Marge Simpson.

¡Soy más listo que el Diablo!

LOS ANIMALES SON FAMILIARES, NO MASCOTAS

Todos los practicantes de brujería moderna saben que el término “familiar” no se refiiere necesariamente a un pariente, y mucho menos a un ser humano. En realidad, el cine y la literatura contemporáneos están repletos de familiares, si prestamos suficiente atención.

La hermanas mágicas de Charmed tienen al gato Kit, y Sabrina tuvo a Salem desde su versión noventera. La franquicia de Harry Potter tiene a Hedwig, Crookshanks, e incluso –aunque debatible– el mismo Peter Pettigrew en la forma de la rata Scabbers bajo el cuidado de Ron. Por cierto, bajo esta perspectiva, el desagrado de Crookshanks hacia Scabbers adquiere todo un nuevo sentido. Pero…No nos desviemos del tema.

Chilling adventures of Sabrina ha roto la vieja costumbre de omitir el término, o bien mencionarlo sin ahondar en el mismo, y se he tomado la molestia de explicar, al menos un poco, qué rayos es un familiar.

Las definiciones de lo que es un familiar varían dependiendo del autor o estudioso en turno; la antropóloga Margaret Murray, autora de infames tesis sobre las sanguinarias prácticas de las brujas, tenía una perspectiva menos romántica que el poeta Charles Baudelaire, amante de los gatos, y anticuada en comparación del filósofo contemporáneo Pierre A. Riffard.

Lo único en lo que concuerdan todos es que un familiar es un guía espiritual que acompaña a un hechicero o bruja en particular, y con quien guarda un vínculo estrecho. Aliados, espías personales o sirvientes, ninguna bruja debe andar sin un familiar que amplíe su perspectiva y cuide sus pasos en todo momento, y Sabrina Spellman ­–brujita buena de los 90 o versión darks de Netflix­– lo sabe.

¿Quién es un bonito familiar, a ver, quién es, eh?

NUNCA MÁS, DIJO STOLAS

Hablando de familiares, el cuervo de la Sra. Wardwell, maestra de Sabrina y hechicera de demoniaca procedencia, debe su nombre al demonio Stolas, del cual sabemos su existencia gracias a Dictionnaire Infernal del siglo XIX que le da el título de Gran Príncipe de Infierno.

Stolas es todo un demonio académico, ya que quien sea favorecido por él aprenderá el conocimiento oculto de las plantas venenosas, las piedras preciosas y la astronomía. Y tal como el familiar de la Sra. Wardwell, que vuela por todo Greendale para informarse hasta de los secretos más escondidos, Stolas es representado como un cuervo.

También se le puede encontrar encarnando a un búho o la figura de un misterioso hombre.

¡Mátenme!

QUERIDA, ENCOGÍ A APOPHIS

Apophis es la encarnación del caos en el antiguo Egipto, y fue inmortalizada en la escritura jeroglífica como una serpiente de proporciones descomunales que cada noche intentaba impedir que la barca solar de Ra recorriera el Duat, o inframundo, para engendrar un nuevo día.

Apophis era la representación de una fuerza primigenia indestructible y su misión era quebrantar el Maat u orden cósmico.

En Las escalofriantes aventuras de Sabrina, Apophis es un gusano parasítico. En algún lugar del Aaru, el paraíso egipcio, Ra debe estar riendo a carcajadas o enfurecido por semejante falta de respeto.

A la víbora, víbora, de la mar, de la mar…

ENTRE BRUJAS TE VEAS

En su lucha por proteger y brindar apoyo a sus amigas, Sabrina crea un grupo de apoyo a estudiantes llamado, en inglés, Women’s Intersectional Cultural and Creative Association cuyas siglas forman la palabra WICCA.

En realidad, wicca es el nombre de una religión existente, cuyos adeptos practican abiertamente rituales de magia. En lugar de considerar que las máximas fuerzas opositoras del Universo son masculinas y antagónicas, los wiccanos conciben una deidad dual complementaria, tanto femenina como masculina, expresada en la Diosa y su contraparte masculina, el Dios, así como la encarnación de sus múltiples facetas en la forma de distintos dioses.

Y estos adornos a los lados los incluimos porque se ven bonitos.

Sus valores están cimentados en una profunda reverencia hacia la naturaleza, y aunque sus miembros no realizan proselitismo, ha ganado popularidad gracias a su mención o aparición en medios de comunicación, ya sea de forma fidedigna, o con las libertades creativas que se tomaron programas como Charmed.

Al ser una religión que celebra el Sagrado Femenino, no es de extrañarnos este guiño en la lucha de Sabrina por empoderar a las mujeres.

Con toda seguridad, Chilling adventures of Sabrina volverá a Netflix con aún más referencias provocativas sobre el mundo de la magia y el ocultismo, y aunque algunas de sus decisiones creativas continúen generando polémica, lo cierto es que Sabrina Spellman nos tiene ya bajo su hechizo.

Pueden sentarse, aún no confirman la segunda temporada.