OPINIÓN | LA FALSA PROMESA DE LA LEYENDA DE KORRA

La Leyenda de Korra (The Legend of Korra), secuela de la exitosa historia del Avatar Aang, comenzó con muchas promesas, sin embargo, sin importar sus buenas intenciones y su gran animación, fue cancelada y transmitida por Netflix, lo cual trajo muchas quejas de fanáticos y rápidamente fue convertida en una serie de culto, ¿merece dicha devoción por parte del fandom? ¿realmente fue una caricatura transgresora? ¿Corra es en realidad sólo un proyecto que desfallece por sí mismo? Aquí mi opinión:

LOS PERSONAJES

Todo empieza desde el supuesto Equipo Avatar: Korra, el Avatar todopoderoso; Mako, el gemelo guapo; Bolin, el gordito chistoso, y por supuesto, la ausente y sensual Asami Sato. Este grupo suponía el inicio de nuevos héroes, los ayudantes y guías del nuevo Avatar en su búsqueda por el balance. En su lugar, tenemos a cuatro personajes separados por completo y cuyo lazo es tan endeble que para la segunda temporada el hecho de que Asami figure como personaje principal carece de sentido.

Korra, por obvias razones, es el personaje más explotado y podemos ver su evolución temporada a temporada, pero nunca la vemos en correr peligro de verdad, y su crecimiento es realmente muy mediocre, pues todos los desafíos y pruebas que se le presentan son solucionados en unos cuantos episodios. Este Avatar se siente más como una hija manteniendo sin chiste el legado familiar que como el inicio de un ciclo o la protectora del balance en un nuevo mundo.

Los gemelos no tan fantásticos, Mako y Bolin, también tienen una evolución notoria en la historia (y por notoria me refiero a que por lo menos pudimos ver en pantalla qué pasaba con ellos) pero carecen de empatía, y nunca logran crear un vínculo con Korra, ya no se diga con la audiencia, de hecho, están tan lejos de pertenecer a la vida del Avatar que para poder tener una segunda temporada fue necesario que la protagonista tuviera de novio al gemelo guapo.

Los demás personajes: Tenzin y sus hijos, Bumi, la otra hija de Aang y la patrulla aérea son una total pérdida de tiempo, jamás se construyen sus relaciones y al final sólo sirven para supuestamente relajar el ambiente con chistes (y ni eso saben hacer), sólo entorpecen el guión, pues los creadores de la serie fueron especialistas en saltar tan violentamente de una historia a otra que todos ellos quedan a la deriva, y no hay que olvidar las patadas de ahogado que fueron Zuko y Toph, otro desperdicio que debería hacer enojar a cualquiera que se haga llamar fan del último maestro del Aire.

Quizá los únicos personajes de apoyo que vale la pena ver son el inventor Varrick y Zhu Li, pues no son impuestos al público, que de repente se vuelven divertidos y se entiende su propósito en la historia.

Korra y los otros

ASAMI

¿Y la famosísima Asami? ¿De verdad creen que vale la pena hablar de ella? ¿Nada más porque en un episodio demuestra que aprendió defensa personal y en otro que es buena con las máquinas creen que ya es un personaje femenino bien representado en la historia?

Asami Sato es el personaje con más potencial desperdiciado de toda la serie, principalmente porque hace apariciones esporádicas en la serie, de manera que es mediocre pensar que puede considerarse como un personaje principal. De hecho, de los mil 560 minutos que dura toda la historia, Asami y Korra solamente comparten 24. Su primera interacción es al principio de la tercera temporada (y no, su presencia en solitario tampoco es mucho mayor).

Esto no es suficiente para desarrollar un personaje como parte del equipo principal, mucho menos una relación amorosa. Así, Asami se vuelve un simple mecanismo para causar conmoción y sorpresa. Pero ni siquiera lo hicieron estando al aire.

Se dice por ahí que Asami originalmente iba a ser una espía de Amon y que debía llegar a Korra a través de Mako, ¿en serio nadie ve el desperdicio aquí? Si Korrasami hubiera sido pensado desde el principio, lo de menos era que trataran de desarrollarla temporada a temporada.

Además, piensen en esto: Asami, persona sin poderes y cuyo padre apoyó firmemente a ese grupo que quería deshacerse de todos los maestros, comienza a enamorarse del Avatar, la máxima expresión del control de los elementos, ¿es neta que se conforman con que dos monitas semi-desconocidas se agarren de la mano y se sonrían?

Sí, está de moda el amor fraternal. Sí, ya es hora que canales como Nickelodeon y Disney comiencen a abrir las puertas a personajes homosexuales, pero hay que hacerlo bien. Si quieren festejar la diversidad en los shows para niños entonces en vez de andar buscando gigantes de molino en Korra vean Steven Universe, una serie que incluye de la manera más natural las relaciones homosexuales y las familias “no nucleares”. Y no, la creadora no tuvo que salir a confirmar las relaciones ni salirse de Cartoon Network. Todo lo han manejado con elegancia y ternura, pero de manera clara. Así es como se hace.

Caprichos del fandom

POR QUEJAS NO PARAMOS

Asami nos lleva a otro de los problemas que todos parecen haber olvidado: Las temáticas de Korra. Claro, los creadores estaban llenos de buenas intenciones y los temas que tocan son interesantes y mucho más maduros que con Aang, pero que cada temporada tenga un villano diferente no dejó disfrutar todo lo que pudo haber sido.

Piensen en Amon, el villano de la primera temporada que quería deshacerse de los maestros de los elementos. Con este tipo se expusieron los crímenes de odio, la manipulación de las masas, el terrorismo, la segregación social, y por primera vez pusieron al Avatar a mediar las cosas entre los que podían controlar los elementos y la gente común y corriente, sin olvidar que hicieron ver las debilidades de Korra e inclusive le quitaron sus poderes. Tantas promesas, ¿y todo para qué? Para tener un final feliz, atrabancado y complaciente.

Las demás temporadas fueron más o menos iguales: villanos que prometían mucho y al final no fueron nada (mención especial a Zaheer y su equipo en la temporada tres, quienes no sólo prometían explicar y dar más contexto a la mitología de los maestros aire y que parecían dignos de tener una historia propia).

Temas como el síndrome de estrés post-traumático, el fascismo, la decadencia de las tradiciones, el avance tecnológico, el impacto del hombre en la naturaleza, tanto material que pudo haber entregado son tratados por encimita sin llegar a nada, lo que resulta aburrido para los adultos y a los niños ni les importa ni lo entienden.

Si La Leyenda de Korra no fue cancelada de Nickelodeon y exiliada a la tierra cibernética para verse progresivos ni por el conservadurismo de la cadena, sino porque la falta de objetivos y dirección de la serie fue tan fuerte que se hizo un caos y ya no era redituable para nadie, ni para los que la estaban “disfrutando” ilegalmente.

Tómame una foto así como que no me doy cuenta

LO QUE PUDO SER, NO SERÁ

 

Al hablar sobre el rol de la mujer en Korra la gente parece olvidar a Katara, Toph, Azula, Suki, Mai y Ty Lee, mujeres multifacéticas bien desarrolladas que evolucionan y cambian con la historia.

Avatar: La Leyenda de Aang triunfó de tal manera en exponer la equidad de género que no hay necesidad de hacer notar (como en Korra) lo fuerte de sus mujeres y sus hombres, todos los personajes son diferentes y sirven un propósito en su historia. Este aspecto es todavía más decepcionante para la nueva Avatar, ya tenía el caminito recorrido y no supo qué hacer.

Si de verdad la Leyenda de Korra pasa a la historia como serie de culto y se cataloga como una de las primeras series animadas abiertas a la diversidad y llena de grandes temáticas con una gran historia, sólo demostrará lo verdes que estamos todavía como sociedad para entender qué significa exponer temas controversiales en canales para niños.

¡Sean críticos y no se conformen con cualquier cosa! Sólo así mejorará la calidad en las series, y sólo así tendremos la apertura y evolución social que tan de moda está y tanto buscamos.

Personajes sin cuota