¿Qué pasa en Batman #77? | Reseña

Esta nota está llena de spoilers que ocurren después del número 50, así que léela bajo tu propio riesgo.

Ha pasado mucho tiempo desde que Tom King tomó el título de Batman, casi todo ha tenido que ver con la manera en que Bruce Wayne se deconstruye y a Batman, para darle sentido a su cruzada.

En una historia que nos habían dicho que estaba planeada para 100 números y que ahora sabemos que llegará a 85 para después continuar en un nuevo título que se lanzará en 2020 (Batman/Catwoman), la mayoría esperamos que la historia de amor que el escritor ha contado entre el murciélago y la gata finalmente tengo una conclusión apropiada, con boda y toda la cosa. Lo dijo King antes de anunciarse este cambio:

No creí que aceptaran lo que propuse, pero está pasando, quiero dejar mi huella, hacer algo que nunca se haya hecho antes y que marque a toda una generación. Demostrar por qué ser Batman importa”.

Con eso describía la manera en que piensa despedirse del título, pero ¿qué puedes hacer con el encapuchado que no se haya hecho antes? Casarlo, es la respuesta inmediata, si King ha trabajado tanto en la batirelación, probablemente la culmine, pero hay algo que también ha estado presente en sus historias aunque sea en las sombras: Los villanos, sobre todo Bane, que ahora se sabe que ha estado moviendo los hilos de lo que ocurre en Gotham desde hace mucho tiempo.

Así, en este número 77, la tercera parte del arco City of Bane, puede que estemos presenciando uno de esos eventos de los que King hablaba y que marquen a una generación: La muerte de Alfred… o no.

Solo le estoy aliviando una contractura con lo que aprendí de los expertos masajistas de las playas de Acapulco.

Batman ha permanecido fuera de combate un par de números, después de un enfrentamiento con Thomas Wayne y su reencuentro con Selina en el número 75. Lejos de Gotham, en Paris para ser exactos, se recupera de sus heridas mientras su ciudad fue tomada por Bane quien puso a todos los villanos a cargo, ellos son los que se ocupan de la seguridad y tienen base en la estación de policía (también en el número 75 hay una referencia al programa Brooklyn Nine-Nine con los villanos en la jefatura).

Cuando Bats dejó Gotham, Alfred era rehén de Bane que amenazó con matarlo si cualquiera de la Batifamilia ponía un pie en Gotham, así que el número 77 inicia con Damian enfrentando a la nueva Robin (Gotham Girl) y el Batman oscuro, ese que es su abuelo cuántico (es su abuelo y al mismo tiempo no lo es). Discuten un poco sobre eso: “eres un impostor, eres igual de necio que tu padre, tú no eres mi abuelo, sí eres mi sangre y te mereces una tunda, ignoraste mi amenaza y Alfred lo pagará”… Shalalá.

¡Tú no eres mi abuelo! ¡Pues tú tampoco eres su hijo, solo eres un clon!

Aunque el chico se había desempeñado bien en la pelea; corte A: aparece amarrado en la mansión con lo que parece la voz de Alfred al fondo suplicando: “frente al chico no”, el abuelo justificándose: “Lo siento, con una tunda tendrías, pero esta no es mi ciudad sino la ciudad de Bane” y ¡Crash! (inserte efectos especiales del Batman 66), ¡Bane aplasta, Bane rompe! y desnuca a nuestro pobre Alfred. El chico se queda sin palabras, llora y el abuelo del año le dice que ahora que Alfred está muerto, todos los batichicos querrán volver a Gotham, pero olvidan que tiene un nuevo rehén, a él.

El número concluye con Bruce enfundado nuevamente en el traje de murciélago y Selina como Catwoman diciéndole que le muestre el camino para recuperar su ciudad.

Hemos visto tantas veces que un personaje parece que muere en los cómics para que después salgan con que siempre no, que no resultaría tan sorprendente que esto que pasa con Alfred no sea real, ya lo habíamos visto en tiempos recientes Snyder, en su arco “Muerte de la familia” que terminó con un “¡falsa alarma, las caras eran máscaras y nadie murió!”. Incluso el mismo King amagó con matarlo después de que le dispararan a Dick Grayson y que tampoco murió.

Aunque de principio parece complicado que su muerte sea un montaje puesto que la escena que la muestra es muy gráfica, hay algo extraño en toda la situación: Se hace mucho énfasis en que Damian sabía las consecuencias desde su pelea en el número anterior con Tim, pero también en el hecho de que fue Alfred el que sugirió amenazarlos con su muerte; Thomas se lo repite al pequeño Wayne en este número. Además está el hecho del “corte A”,  lo que quiero decir es que no se muestra cómo es que Robin llega al lugar donde está amarrado y todo lo que muestran parece ser desde su propia perspectiva, los paneles de la situación no son tan claros como todos los demás, sin contar el hecho de que Scarecrow aparece en el número brevemente, ¿quizá para recordarnos que tiene armas que hacen alucinar a la gente? pero no solo está esa posibilidad, sino que también puede tratarse de Clayface o incluso magia, que hizo su aparición al inicio del número cuando Damian la ocupa para someter a Gotham Girl.

Además, si Alfred se nos va ¿quién le haría panqueques a Rorschach?

El caballero de la noche, puede ser muy solitario en otras versiones o con otros escritores, pero siempre, ha tenido a Alfred como apoyo incondicional y cómplice justiciero. Batman es un mito, pero conformado por una dicotomía y en la realidad de Bruce, la otra parte siempre ha sido su mayordomo (en algunas otras puede ser el mismo Bruce como en Batman del futuro, u Oracle). King también se encargó de mostrarnos la importancia emocional que el encapotado confiere a Pennyworth cuando decide que sea el único testigo de su malograda boda, así que probablemente tendrá una reacción monumental cuando se entere de lo que le ocurrió, lo que le dará un nuevo motor a Batsy que parecía haber olvidado sus motivaciones para pelear y nos traerá al justiciero preferido de Gotham de vuelta con su nueva Gatirobin (¡Ups!,perdón, Selina, pero es lo que es).

¡Ahora me vas a explicar ¿qué pasó con tu igualdad y por qué ella acaba de decir eso sobre mi?!

No queda mas que esperar el siguiente número por el mismo baticanal, para saber qué tanto escala este evento, y si no nos la vuelven a aplicar como con la boda y salen con que siempre no. Para ser sinceros, no creo que haya muerto y aunque entiendo que los cambios son  necesarios y que perder a Alfred podría darle nuevas perspectivas al personaje, preferiría que las gane de otra manera y mi Alfred siga vivito y coleando. No se siente bien que un escritor te lance humo cuando parecía fuego, pero por esta ocasión yo no me quejaría.

¿Tú qué opinas? ¿Te gustaría que los hechos de este número fueran permanentes al menos en los arcos de King? ¿Crees que Alfred en verdad está muerto? Déjanos tus comentarios.