Cómics | Screamland

Screamland: viviendo la pesadilla hollywoodense

Por Agustín “Pepper” Amezcua.

Los monstruos han formado parte integral de nuestras vidas desde que somos pequeños. Están presentes en amenazas para irnos a dormir o portarnos bien, en esas películas que pueden o no atemorizarnos pero aun así vemos pues por más miedo que sintamos sabemos que al apagar la televisión o llegar a los créditos finales todo habrá terminado y estaremos de vuelta en la seguridad de nuestro asiento, pero ¿y si estos monstruos fueran reales? ¿Si esas películas fueran la manera en que llevan el sustento a sus hogares?

Este es el mundo que nos plantea Screamland obra del escritor Harold Sipe y el dibujante Héctor Casanova (Proof, The Lurkers), donde nuestros protagonistas, que son el monstruo de Frankenstein, Drácula, el Hombre Lobo y la Momia, han dejado de ser terroríficos tras la aparición de los Slashers (asesinos psicópatas que matan a sus víctimas de manera serial y por demás gráfica), los efectos en CGI y pantallas verdes, y la explosión del horror japonés, y por ello, a falta de trabajo, se han sumergido en los recuerdos de su época dorada.

screamland01

Al igual que pasa con algunos adultos mayores, nuestros protagonistas añoran tiempos mejores, resienten la modernidad, y temen por su legado. Algunos de ellos se han sumergido en vicios, hacen acto de presencia en convenciones, o simplemente desaparecieron completamente de esta tierra. Los pocos que quedan en activo luchan porque no se descubra la verdad tras su mito, pues al humanizar de esta manera a los protagonistas logramos conectar con ellos en lugar de temerles. Decadentes y venidos a menos, nuestros héroes no consiguen superar sus días de gloria, a sus compañeros caídos ni sus fallidos proyectos (aquí hay un cameo del amo del cine de bajo presupuesto, Ed Wood). Viven sin esperanza de llegar a revivir siquiera un poco de eso, pero todo parece cambiar con una llamada telefónica de su agente, que en realidad es la nieta de su agente original, quien les propone un nuevo negocio.

A través de los cinco números que comprenden esta primera entrega (hay una segunda entrega de este pasado 2011, con una trama completamente alejada de la primera) descubrimos que, no importa si eres humano o monstruo, el glamour y los excesos que acompañan a la fama siempre te pueden atrapar. Nos encontramos con un Monstruo de Frankenstein alcohólico, un Hombre Lobo adicto al sexo, un Drácula envuelto en escándalos meritorios de estar en un tabloide, y un amplio desfile de monstruos con distintos problemas que están unidos por uno solo: la falta de trabajo como lo que son, seres aterradores. Además descubrieron algo queda mucho más miedo que ellos, la moderna Los Angeles.

screamland03

Los dibujos de Casanova mezclan la estética de los viejos pósters de películas de horror con todo lo moderno que el cine actual ofrece. Los monstruos tienen una textura y personalidad propia que al combinarse con los guiones de Sipe nos dan una lectura ágil y dinámica. Aunque parezca que la historia no avanza, siempre hay algo pasando, y todo lo que se lee y ve tiene un propósito determinado. Además de añadir un granito de arena al mito detrás de cada uno de los personajes, como cuando nos cuentan que el Monstruo de Frankenstein tiene flashbacks de la vida de los cuerpos con los que está hecho, por ejemplo.

A pesar de ser un cómic de monstruos, Screamland no tiene nada que ver con el horror como el que hicieran las revistas Eerie y Creepy en los años sesenta. Se trata de una historieta sobre la vida, y aunque contiene un poco de fantasía, ésta está ahí porque, robándome las palabras de un amigo “digamos que es una licencia literaria en aras de poder contar una buena historia.”

Asi que ya sean fanáticos de los monstruos, quieren acercarse al mundo del cómic pero dudan del genero súper heroico o simplemente están aburridos de tantos reinicios de continuidad sin sentido Screamland es una historia que los mantendrá entretenidos durante toda la lectura. ¡Felices Sustos!

screamland12