The Rocky Horror Picture Show: 40 años del giro del tiempo

    Yo fui un monstruo adolescente | 40 Años de The Rocky Horror Picture Show

    Han pasado cuatro décadas desde que conocimos a ese dulce travesti del transexual Transilvania, y la Rockymanía sigue tan fresca como en ese entonces. Lo que comenzó como un simple musical en Londres pronto se convirtió en un fenómeno inmensurable, por lo que en 1975 la 20th Century Fox decidió convertirlo en una cinta de larga duración.

    No es extraño llevar un exitoso musical al cine, lo que es extraño es la clase de musical que es éste.
    No es extraño llevar un exitoso musical al cine, lo que es extraño es la clase de musical que es éste.

    La adaptación corrió a cargo de Richard O’Brien, escritor de la obra original, por lo que es un reflejo fiel de la puesta en escena. Desafortunadamente la obra duraba sólo 40 minutos, por lo que hubo que añadir tiempo sin importar cómo. O’Brien escribió nuevas canciones para la película, incluyendo la ahora icónica Time Warp, que según el mismo escritor fue diseñada para “llenar tiempo.”

    La grabación tampoco fue un paseo por el parque. Originalmente O’Brien quería que los primeros veinte minutos de la cinta fueran en blanco y negro y que la historia cobrara color con la aparición de Frank-N-Furter, de forma similar a El Mago de Oz, pero el estudio se negó. La cinta se filmó en Oakley Court, un lugar de apariencia impresionante pero que no contaba con baños ni calefacción, donde el techo goteaba y el clima no ayudaba mucho, sobre todo por la época del año en que fue grabada (de octubre a diciembre). Barry Bostwick, quien interpretó a Brad, afirmó en una entrevista que “Estuve mojado todo el tiempo.”

    Los problemas por el clima no pararon ahí, pues Susan Sarandon (Janet Weiss) se encontraba enferma, algunos dicen que de gripe y otros que de neumonía, y O’Brien solía contar que en el set se le veía “Temblando por la fiebre.” Para compensar por la falta de calefacción se acondicionó un “Cuarto tibio”, equipado con calefactores ambientales y en el que los actores se resguardaban entre tomas, al menos hasta que se incendió. La cinta se filmó en seis semanas con 1.4 millones de dólares como presupuesto, y al estrenarse fue un fracaso total.

    El elenco era una parte fundamental para la versión de cine, y O'Brien era consciente de ello.
    El elenco era una parte fundamental para la versión de cine, y O’Brien era consciente de ello.

    O’Brien tomó muy en serio la elección del elenco para la producción, por lo que varios de los actores que estuvieron en la obra recrearon sus papeles en la cinta. Así fue como el propio O’Brien (Riff-Raff), Tim Curry (Dr. Frank-N-Furter), Nell Campbell (Columbia), Patricia Quinn (Magenta) y Meatloaf (Eddie) tuvieron su oportunidad de brillar en la pantalla grande. Quizás el menos beneficiado con esto fue Meatloaf, pues en la obra tanto el papel de Eddie como el de su tío, el Dr. Scott, eran representados por el mismo actor.

    Cuando se anunció el proyecto varios nombres consolidados en el mundo del espectáculo intentaron sumarse al elenco, Mick Jagger pidió el papel de Frank-N-Furter y Steve Martin audicionó para ser Brad Majors. Otras partes del elenco no eran ni siquiera actores con experiencia, Peter Hinwood, quien interpretó a Rocky era un modelo profesional de ropa interior, por lo que no es sorpresa que todas sus lineas fueran cortadas de la versión final o que su voz fuera doblada por Trevor White durante las canciones.

    Para ayudar a la creación del Dr. Frank-N-Furter, Tim Curry desarrolló una voz especial para el personaje, una mezcla entre su madre y la Reina Elizabeth II y el legendario maquillista Pierre LaRoche, creador del maquillaje que usaba David Bowie durante su etapa como Ziggy Stardust, fue el encargado de la apariencia del Dr. Frank-N-Furter. Cabe aclarar que a LaRoche le tomaba tanto tiempo aplicar el maquillaje (4 horas) que Curry decidió hacerlo él mismo.

    Tim Curry retomó el papel que había interpretado en teatro, y dio inicio a una exitosa carrera en el cine.
    Tim Curry retomó el papel que había interpretado en teatro, y dio inicio a una exitosa carrera en el cine.

    Poco después de su estreno comercial inició una serie de proyecciones a medianoche en el teatro Waverly, de Nueva York, y ese fue el inicio de la verdadera Rockymanía, pues la gente comenzó a cantar y bailar en las salas, comentar sobre la cinta, arrojar cosas a la pantalla, y convertirlo todo en una celebración de amor hacía los personajes. No por nada la cinta tiene el record por el tiempo de proyección más longevo en la historia, y a la fecha sigue proyectándose en muchos cines de los Estados Unidos.

    Estoy seguro de que los fans seguirán sumándose y la leyenda de Rocky y compañía seguirá creciendo, pero mientras tanto celebremos este aniversario haciendo el giro del tiempo.