Riverdale Temporada 1 – Reseña NER

Si las editoriales de cómics fueran alumnos de preparatoria, Archie Comics sería el niño dorado: guapo, inteligente, carismático, amigo de todos, tan perfecto que resulta sospechoso porque ¡vamos! nadie puede ser tan bueno. Y es que, por mucho tiempo, Archie [1] y su pandilla fueron justo eso, sin importar que se enfrentara a monstruos o se transportara al antiguo Egipto, su estilo adolescente cursi siguió y siguió hasta que se convirtió en el ejemplo perfecto de un ancianito cantando canciones de Glee. Hasta que llegó Riverdale. Y sí, se vienen spóilers por montones, avisados quedan.

UNA MALTEADA CON TRES PAJILLAS

El acaramelado mundo de Archie ha cambiado recientemente y se debe a tres personas: Mark Waid y su totalmente nuevo Archie; Michael Uslan con el arco Archie Marries, que dio paso a la serie regular The Married Life; y Roberto Aguirre-Sacasa, quien sacudió a todo el pueblo de Riverdale desde sus entrañas con zombiesbrujería y asesinatos.

De la mano de este último llegó Riverdale, una adaptación de carne y falsos pelirrojos que no incluye una versión hip-hop de Sugar, Sugar [2]. Sorprendentemente, muchos fans están enojados con esta versión de la pandilla de Riverdale, algunos dicen que es muy dramera, otros sienten que violaron a los personajes de su infancia, y hasta hay quienes la catalogan como la versión dulce de Twin Peaks. No se preocupen, yo les voy a decir por qué los quejumbrosos están mal y ustedes deberían verla ya.

A veces es más surreal que Twin Peaks

ACTUALIZANDO EL MENÚ

La serie empieza como cualquier otra de la cadena The CW: Adolescentes hermosos preocupados por su amor imposible al son de canciones cursis, pero todo se complica tras el asesinato de Jason Blossom, el segundo pelirrojo teñido de la serie. Desde ahí Aguirre-Sacasa y compañía dicen que van a expandir los mitos de Archie, y se van a tomar su tiempo para eliminar la inocencia de la franquicia comiquera.

A través de la poco confiable voz de Cole Sprouse como Torombolo (él mismo compara el cierre de un autocinema con la muerte horrible de su compañero de clase) conocemos el Riverdale de 2017 y el misterio que lo rodea.

Una de las cosas que más saltan de la serie es cómo los padres de familia y los adolescentes se juntan para hacer del pueblo la maraña de mentiras y drama que resulta. Cada uno de los adultos está inmiscuido en la construcción de la historia, no son sólo objetos para darle más trasfondo a los protagonistas, y lo mejor de todo es que sus acciones tienen repercusiones reales tanto en la psique de sus hijos como en las relaciones con sus compañeros. Eso por sí mismo le da una esencia diferente y muy satisfactoria a la serie.

Aguirre-Sacasa se esfuerza por mantener el espíritu de cada uno de los protagonistas dándole un giro importante para explorar cómo pueden entrar en su universo.

Nada dice Archie como malteadas compartidas

PAPAS FRITAS PARA LLEVAR

Cheryl Blossom (Madeleine Petsch) es de los personajes más interesantes, no sólo por la idea del amor raro que sentía por su Jay-jay (que sus padres no estarían TAN incómodos con eso, por cierto), sino por la historia de la Queen Bitch abrumada por la presión de ser la heredera de la franquicia que aparentemente mueve el pueblo, y que encuentra su redención y libertad rompiendo los lazos con su familia.

También tenemos a un Torombolo socarrón y muy por encima de los dramas de su mejor amigo, gracias a él vemos la erosión de la inocencia del pueblo, aunque una vez que descubrimos que su padre FP Jones (interpretado por Skeet Ulrich, el psycho- sweetheart de Scream) está involucrado en los negocios sucios de los Lodge y los Blossom, sabemos que su diario también es sobre él ponderando su atracción heredada hacia “el lado oscuro de las cosas” y la distancia que existe entre su estilo de vida y el de sus amigos.

Por eso que Torombolo queda tan bien al lado de Betty Cooper (Lili Reinhart), que no conforme con tener que soportar el rechazo de Archie, es la hija menor de una familia cuyos esfuerzos por mantener su estatus de “Familia Brady” no le teme a los abortos clandestinos y a volver loca a su estirpe.

De repente Betty tiene que lidiar con ansiedad, depresión y ataques esquizofrénicos, sin perder el decoro, timidez y simpatía que la caracterizan. Lo que la hace un contrapeso perfecto para Verónica Lodge (Camila Mendes), quien en todo su nuevo y mexicano ser aprende a sobrellevar la culpa que le provocan los negocios turbios de su padre, mejora su relación con su mamá y se las arregla para guardar el glamour a pesar de su pobreza.

Archie-Verónica y Betty-Torombolo son relaciones que sirven perfecto para el mensaje de la serie. Mientras el pelirrojo y la nueva de la escuela cantan Kids In America en el baile de fin de cursos, el adicto a las hamburguesas y la rubia discuten sobre las pistas del asesinato de Jason Blossom; al tiempo que Archie y Verónica tienen dulce sexo adolescente y se declaran almas gemelas, Torombolo se debate entre dejarse llevar por la violencia y decadencia que lo rodea, o seguir pretendiendo que encaja en la vida clasemediera de sus mejores amigos. Aguirre-Sacasa usa un asesinato y al amado cómic para poner en perspectiva los valores americanos que durante tantos años y tras millones de páginas, Archie defendió ferozmente.

El misterio se desenvuelve más o menos como cualquier otro. La serie va demasiado rápido, se esfuerzan en darnos una historia entretenida. La muerte de Jason Blossom es una forma perfecta para conocer a los personajes y mostrarnos la maraña de drama que seguramente resolverán en temporadas futuras. Además, hacen un muy buen trabajo para hacernos creer que la gente puede hablar del jarabe de maple como si fuera cosa seria, ¡hasta resulta un buen negocio para esconder cocaína!

Jughead, porque le gusta a la redactora

LA CEBOLLA EN LA HAMBURGUESA

Todo parece genial, sí, pero se ve medio opacado por sus errores y clichés.

LO MALO | Que Verónica llame “Torombolo” a Jughead en mal español, ¿qué, los cómics de Archie existen en el universo de Riverdale?, ¡¿cómo supo traducir “Jughead”?!

LO FEO | Que la Scooby-pandilla descubre al asesino gracias a una USB que dejó FP en la chaqueta del muerto, ¿en serio? ¿Un experimentado motociclista y vendedor de drogas deja evidencia crucial dentro de las pertenencias del dude que ayudó a matar? Eso es flojo hasta para la cadena The CW.

LO HORRIBLE | Que el desenlace sea tan rápido y evite el tema fundamental de que Cherryl acaba de descubrir que su propio padre asesinó a Jason, y que todo su negocio se va a ir a la ruina, llevándose al hoyo a Riverdale ya que, aparentemente, sustenta económicamente al pueblo (es consumidor cautivo, seguramente la producción de miel de maple representa un porcentaje importante de comercialización entre estados para la ciudad, los Blossom compraban propiedades y hacían construcciones en la ciudad, etcétera).

Todo eso se soluciona con un suicidio y la quema de una propiedad. En serio, Riverdale se encarga de hacerte pensar en lo que existe detrás de los condimentos para el desayuno.

Al menos tienen a Luke Perry

EL PELIRROJO SIN ALMA

Archie (KJ Apa) va al último porque es lo que viene a tronar la credibilidad de la serie. En su esfuerzo por respetar su noble, inocente y torpe ser, termina siendo como cualquier adolescente en drama telenovelesco.

En medio del asesinato de Jason Blossom y toda la investigación y dramas que viven sus amigos, sus mayores preocupaciones son que ya no quiere ser el coreback, quiere tocar la guitarra. Que no quiere a Betty sino a Verónica, o a su maestra de música, o a su compañera de canto. Tiene que aparentar un rato ser amigo de Cheryl Blossom, pero mejor no, aunque está dispuesto a destrozarse las manos golpeando hielo para salvarla. Vaya, parece que su mayor acto de rebeldía es salir a correr sin camisa, que lo hace mucho y es muy molesto.

Muchos se quejan de que ese no es Archie porque no es la fuerza motriz de la historia. Y no lo es, ya que nuestro acompañante en este loco viaje es Torombolo, eso no lo hace menos Archie. Sigue siendo idealista, soñador, sigue dándolo todo por sus amigos y no tan amigos, es de hecho el único en la serie que cree en la esperanza y es optimista, vaya ¡hasta es hijo de Luke Perry y Molly Ringwald! Más adolescente bonachón no puede ser.

Tal vez la actuación de KJ Apa no da suficiente para equipararse con sus compañeros, tampoco parece encajar muy bien en el guión, porque la historia se mueve perfectamente sin él y parece estar ahí simplemente porque es el alma de los cómics. Ni siquiera se esforzaron por buscarle un buen tinte de cabello.

Seis razones por las que se quedó con el personaje

SUGAR, OH HONEY, HONEY

Estos errores no impiden que la serie sea amena y diferente, de hecho, esta nueva interpretación, donde Archie ya no es el eje toral de la historia, donde no tienen miedo en explorar la depresión, la ansiedad, la culpa o la inseguridad de los adolescentes actuales, donde cada decisión tiene una repercusión importante para el curso de la historia y para los personajes que los rodean, nos demuestran que Aguirre-Sacasa sabe muy bien lo que quiere hacer con la franquicia, cómo explotar a los personajes y dejar esperando más.

Riverdale es más que una serie adolescente que sin duda deberían ver porque promete, y promete mucho.


[1] Personaje de cómics pelirrojo con pecas que vive en Riverdale
[2]