8 Cosas que hiciste como fan de Sailor Moon en los 90

La mano de Fá

Recuerdo con cristalina claridad cuando los primeros teasers de Sailor Moon hicieron su aparición en México de entre los típicos comerciales de juguetes que acompañaban la programación de Caritele, que se transmitía todos los sábados por la mañana. (¡Oh, el trago agridulce de la nostalgia!).

Fue la primera vez en mi corta vida que esperé con ansias el estreno de una serie televisiva, y si mi familia ya estaba mareada de mi incesante parloteo sobre Sailor Moon antes de que saliera al aire, poco imaginaron que se trataba del inicio de una obsesión que duraría por el resto de mi infancia. Mucho menos imaginaron que seguiría hablando y escribiendo al respecto durante mi vida adulta. (Porque ñoña).

Sailor Moon no solamente se convirtió en una serie que seguí religiosamente – incluso a través de sus muchos cambios de horario con el pasar de los años. Transformó a mi grupo de amigas en Sailor Scouts, capaces de enfrentarse a cualquier peligro (hasta los que nos inventábamos). Elevó considerablemente las cuentas de teléfono de mi familia debido a la obligada conversación post-episodio entre mi mejor amiga y yo (algo que ambas familias nunca nos dejarán olvidar. ¡Oops!). Y lo más importante: representó un santuario al que pude recurrir constantemente durante los tiempos más oscuros de mi infancia.

No exagero cuando digo que Sailor Moon me ayudó a sobrellevar algunas de las experiencias más tristes de mi vida. Me enseñó, inclusive, a hacerlo manteniendo una férrea esperanza en la bondad inherente de las personas, y en que todo conflicto puede resolverse, en esencia, si conectamos con el amor más puro que vive en nuestro interior.

Está bien, está bien. Me secaré las lágrimas, haré a un lado mi cursilería, y continuaré con la parte divertida de este texto. Porque si fuiste un mocoso en la década de los ’90 y te hiciste acérrimo fan de la serie, seguramente tenemos muchas experiencias en común, tales como las que comparto a continuación.

1 | NADIE SE INTERPONÍA ENTRE LA TELEVISIÓN Y TÚ

Si viste el anime de Sailor Moon en su transmisión original recordarás lo importante que era la cita de media hora que tenías con el televisor. En una era donde los espectadores aún no teníamos el poder de la repetición en nuestras manos, la hora de transmisión marcaba el momento de acaparar el control remoto hasta que contáramos con la tranquilidad de que las Sailor Scouts, Luna, Artemis y Darien (Mamoru) se hallaban fuera de peligro.

Cuando la televisora que lo transmitía en México cambió las emisiones de los sábados a los 5 días de la semana escolar, esto implicaba sobrevivir a la salida del colegio, el trayecto a casa, la comida y, en la mayoría de los casos, hasta terminar la tarea para poder llegar a tiempo y no perder un sólo segundo del episodio.

Y si alguien se interponía entre tú y tu cita con la tele era castigado en el nombre de la Luna

2 | ENLOQUECÍAS POR EL MERCHANDISING

En México tuvimos la fortuna de tener acceso a varios juguetes de Sailor Moon, disponibles en tiendas departamentales y hasta en algunos supermercados. Por supuesto, la televisora nos lo hacía saber por medio de una serie de comerciales de Bandai que aprovechaban transmitir a mitad de cada episodio. (¿Recuerdan esa pausa larguísima justo cuando la trama alcanzaba su momento más trepidante? ¡Qué desquicio!).

El Cetro Lunar, los castillos de las Sailor Scouts, las muñecas, ¡Lo queríamos todo!

Por un tiempo limitado, el disfraz de Sailor Moon, Sailor Mercury y Sailor Mars estuvieron disponibles en Walmart. Así de popular era la serie.

Con el auge del anime surgieron varios puestos y locales especializados en vender coleccionables, así como demás parafernalia, y Sailor Moon no era la excepción.

Tarjetas, pósters, cassettes con la banda sonora (¡Sí, Centennials, dije cassettes!), plumas, libretas, sellitos, estuches, figuras de colección; podías encontrar de todo. Hasta la piratería hizo su agosto.

Las queríamos todas – y las teníamos

3 | CONOCÍAS LOS ATAQUES ¡Y LA COREOGRAFÍA!

“Tiara Lunar, ¡Acción!”, “Fuego de Marte, ¡Enciéndete!”, o “Trueno de Júpiter, ¡Resuena!” (¿A poco no lo acabas de leer escuchando las voces de las Sailor Scouts?), eran algunos de los muchos ataques que nos sabíamos de memoria.

No sólo eso, sino que probablemente también intentaste imitar los movimientos hasta donde te fuera posible (debajo del agua era el mejor lugar porque tenías la sensación de flotar, como sucede durante las transformaciones). Si tenías alguna de las plumas de transformación o uno de los muchos cetros lunares, seguramente te sentiste toda una Sailor Scout.

Y si lo tuyo no era la coordinación motriz, quizá te pasó lo mismo que a mí y perdiste un preciado juguete en batalla. Yo rompí mi Cetro Lunar haciendo este ataque:

4 | SI ERAS NIÑO, LA VEÍAS EN SECRETO

Quizás no lo presumieras frente a todo el salón. Tal vez no lo admitías frente a las niñas. Pero seguramente en algún momento caíste en la tentación de ver Sailor Moon y descubriste la razón detrás de tanto alboroto. Y lo peor: ¡Te gustó! Tanto que sentías un amor platónico hacia alguna Sailor Scout en particular (o Darien, o Seiya, ¡Había para todos los gustos!).

Eso de ver chicas lanzando patadas en mini faldas marineras, así como sus provocativas transformaciones, probablemente fueron responsables de catapultarte hacia la adolescencia. No lo digo yo; tengo confesiones de terceros.

Sin corajes, aquí todos somos fans

5 | APRENDISTE SOBRE DIVERSIDAD SEXUAL

Por mucho que cuidaran el doblaje en español de la serie, los niños no éramos tontos. Después de debatir y secretear al respecto con tus amigos, debiste haber llegado a la conclusión de Haruka y Michiru tenían una relación amorosa. Una emocionante, desinteresada, incondicional y hermosa relación amorosa. Y tanto era el magnetismo de Haruka, que las Sailor Scouts sufrían constantemente de una confusión interna por verse atraídas hacia ella.

Si también fuiste fan del manga, seguramente esperaste con ansias lo que nos fue negado en el primer anime: el beso entre Usagi (Serena) y Haruka, el cual acontece en Sailor Moon Crystal, Death Busters (2016).

Por otro lado, descubrimos que uno de los villanos más femeninos, Fish Eye, era en realidad hombre. Rini (Chibiusa) tuvo un breve crush con un niño que decidió que lo suyo era vestirse de Sailor Scout; Serena fue alguna vez pretendida por una niña, y las Sailor Starlights cambiaban de género al transformarse (aunque esto nunca sucedió en el manga, donde las Starlights solamente se vestían como hombres).

En Sailor Moon ya había inclusión antes que estuviera de moda

6 | ERAS TEAM MAMORU O TEAM SEIYA

Sailor Moon Stars, la última temporada del anime, nos impactó cuando vimos el avión de Mamoru, o Darien, atacado por una misteriosa orbe de luz. La serie nos dejó en la incertidumbre sobre el destino de Darien durante la mayor parte de la temporada.

Su ausencia le abrió el paso a Kou Seiya, un nuevo prospecto amoroso para Serena, el cual no sólo se entrometía en la promesa de amor con la que se había despedido Darien, sino que contradecía todo lo que habíamos aprendido en la serie hasta ese momento, amenazando hasta la existencia misma de la pequeña Rini.

Al final, la relación se quedó en puro coqueteo y prevaleció el amor entre Darien y Serena; pero la situación, aunque breve, ciertamente nos metió a algunos fans en un estrés innecesario. Si esta parte de la serie te resultó fuera de lugar, no es para menos, ya que Seiya y Usagi nunca desarrollaron un interés amoroso en la historia original.

En lo personal, no acepté de buena gana este argumento que parecía sacado de la nada. Sentí como una cachetada haber visto 166 episodios que desarrollaban la relación entre Darien y Serena solamente para encontrarme con este muchachito irreverente que atentaba contra todo lo sagrado del Milenio de Plata. (¡Grrr!)

No todos coinciden conmigo, y al día de hoy la relación entre Seiya y Usagi que se creó para el anime goza de gran popularidad y aceptación, al tiempo que sigue polarizando al fandom entre quienes prefieren la personalidad electrizante de Seiya y quienes permaneceremos leales a Darien hasta el final de los tiempos.

Seiya no se ponía celoso

7 | COLECCIONASTE LAS REVISTAS DE TOUKAN

Durante buena parte de los ’90, Editorial Toukan publicó una serie de revistas de actividades de Sailor Moon. Tenían un precio accesible y eran fáciles de conseguir (se podían encontrar en supermercados y puestos de periódicos).

En su interior podías encontrar secciones para colorear, juegos, datos acerca de los personajes, pósters y bellas ilustraciones. Eran muy adictivas y podías pasar buen rato conociendo más sobre tus personajes favoritos, sobre su creadora Naoko Takeuchi, o simplemente admirando los outfits noventeros de las Sailor Scouts.

Que aviente la primera piedra quién no tuvo una

8 | TU MUNDO CAMBIÓ TRAS EL CAPÍTULO 200

Sailor Moon contó originalmente con 200 episodios. Recuerdo vívidamente los sentimientos encontrados que me causaron los comerciales anunciando el final de la serie.

Después de una última temporada que disfruté poco en comparación con las entregas previas, no sabía qué esperar del gran final. La última escena en la que Darien y Serena se besan frente a una luna llena me pareció, en un principio, demasiado simple, pero con el pasar del tiempo me fui dando cuenta que era justamente la conclusión que necesitaba.

Nos encontrábamos despidiendo una década, y algunos también estábamos dejando atrás nuestra infancia. ¿Qué había después de Sailor Moon?, fue una pregunta que cruzó mi mente en algún momento incierto. Aunque creo que se trataba de una incertidumbre que permeaba muchos aspectos de mi vida. No sabía qué me esperaba en el milenio que estaba a punto de comenzar. Desconocía cómo sería cursar la secundaria – grado escolar en el que irónicamente suceden buena parte de los eventos de Sailor Moon. El final del anime coincidió con el inicio de mi adolescencia; un territorio inexplorado en el que debía decir adiós a mi fiel compañera en traje de marinero.

No imaginaba que años más tarde Sailor Moon tomaría un segundo impulso gracias a Sailor Moon Crystal. Si bien el anime ha dejado bastante qué desear hasta el momento – y la última entrega nos ha tenido en espera dos largos años –, algo que le podemos agradecer es haberle recordado al mundo que la historia de Usagi es eterna como la Luna y que sus fans nunca hemos olvidado nuestras identidades secretas como Sailor Scouts, siempre dispuestas a luchar por el amor y la justicia, y a castigar a los malos en el nombre de la Luna.

El final perfecto

¿Qué otras experiencias Moonie marcaron tu infancia en los noventa? ¡Nos encantará leerlas en los comentarios!