Misterios sin resolver

Opiniones Enanas

EL ENANO SIN MIEDO

Soy lo que muchos llamarían un cobarde, la lista de cosas que me provocan terror y ansiedad es tan larga como el miembro viril de Ron Jeremy, sin embargo, siempre me he sentido orgulloso de no temer a lo sobrenatural. No digo que nunca me hayan asustado con cuentos de brujas y fantasmas pero las ocasiones han sido muy contadas y todas fueron en mi niñez, en casos que bordean más el bullying que una buena narración terrorífica.

Hay algo en mi consumo masivo de mass media chatarra que me impide ver una película de terror y asustarme realmente con su premisa (1). Desde niño he sido tan fan de lo sobrenatural que es muy difícil que me dé miedo una película o una serie de televisión. EXCEPTO un maldito capítulo de Misterios Sin Resolver, ¡Oh boy! Ese me dejó temiendo a la oscuridad como por un mes, no, menos, como seis.

LOS MISTERIOS SIN RESOLVER DE MISTERIOS SIN RESOLVER

Unsolved Mysteries era un programa gringo que inició su transmisión a finales de los ’80. Consistía en dramatizaciones estilo documental sobre “misterios sin resolver” (si, ya sé, sorprendente). El show presentaba distintos tipos de misterios: crímenes no resueltos, personas desaparecidas, gente que buscaba reencontrarse con alguien, historias alternativas o conspiraciones y cosas sobrenaturales.

Cada capítulo, que tenía como host a un tal Robert Stack, contenía de tres a cuatro segmentos cada uno dedicado a un misterio especifico. En los casos donde el crimen aún estaba siendo investigado se invitaba a la audiencia a informar sobre cualquier cosa que pudiera ayudar a dar con el paradero de la persona o a resolver el caso.

No recuerdo exactamente cuándo se dio ese fatídico episodio ni en qué canal lo transmitían, ni siquiera recuerdo si era de Televisa o de Imevisión (aún no cambiaban el nombre a TV Azteca). Sólo recuerdo que era de noche, probablemente entre 8 o 9, porque siendo un niño ñoño me ponían a dormir temprano (2).

Asegurándose que el tipo que está viendo no sea el inspector de billeteras.

EL QUEEN MARY

Era una noche oscura cuando empezó el programa con su muy particular intro (apuesto lo que quieran que Stranger Things lo usó como referencia), las letras neón que decían Unsolved Mysteries con un subtítulo debajo. Aparece el presentador y comienza la primera historia sobre un antiguo barco, el Queen Mary, que en algún momento fue famoso por algo pero ahora está anclado en el puerto y sirve como una especie de centro de atracciones. Tiene piscinas, restaurants… y fantasmas.

Según el programa, muchas personas que trabajan en el barco en horas no-comerciales reportaban escuchar gente divirtiéndose, es decir sonidos que escuchas cuando el lugar estaba abierto al público. Uno de los relatos más macabros era el testimonio real de un empleado quien, mientras daba una ronda nocturna, escuchó risas de niños y gente chapoteando en la piscina por lo que se dirigió al área de la alberca pero no encontró nada… excepto huellas húmedas de las pisadas de los niños alrededor de ella.

Les juro que se me eriza la piel al recordar esta historia. Para ese momento ya me estaba, como diría los antiguos filósofos griegos, defecando de miedo. Pero a los 7 años ya empiezas a crear un cierto orgullo que te impide decirle a tus papás que estás sintiendo lo que le dicen “EL TERROR”, así que me quedé calladito y subí la sabana hasta mi barbilla.

Oh my god! Eso es pa’ gente de dinero.

CONFESIONES ENANAS

El segundo segmento trataba sobre una familia que se mudaba a una nueva casa, por alguna razón la cama de uno de los niños era una lancha convertida en cama. Todo normal excepto que en las noches una viejita aparecía parada en el cuarto de los mozalbetes. Hasta ahí aguanté antes de pedirle a mis padres que le cambiaran al canal.

Durante años creí que había aguantado TODO el capítulo, pero según Wikipedia ese programa en particular consta de cuatro segmentos, los dos primeros son el del Queen Mary y la casa de los Tallman, pero hay dos más, la posada del General Wayne y la casa Tatum, de los cuales no tengo el mínimo recuerdo. Y dado que sí me acuerdo con claridad los primeros dos, es bastante seguro suponer que pedí que le cambiaran justo cuando el episodio iba a la mitad.

No recuerdo haber visto otro capítulo que contuviera misterios paranormales, así que probablemente se debe a que no volví a ver Misterios Sin Resolver.

Cuando regresas de clases con un reporte del maestro y no quieres entrar a casa.

LA VIDA DE UNA SERIE

Este episodio que tanto recuerdo es el tercero de la primera temporada. El programa inició en 1987 como especiales con varios hosts incluido Robert Stack, antes de convertirse en una serie regular al año siguiente, y la cancelaron en 1997. En las últimas temporadas Stack compartía pantalla con un co-host.

Tras la cancelación en NBC saltó a CBS y continuó hasta 1999. En 2001 Life-Time lo revivió por una o dos temporadas. Luego Spike TV hizo lo propio del 2008 al 2010, siendo hasta ahora la última versión.

Actualmente Misterios Sin Resolver existe en forma de una página de internet que acepta historias mandadas por usuarios o algo así. Y las diversas encarnaciones de la serie están en algunas plataformas de streaming como Hulu o Amazon Orime.

En fin, que esta es mi historia sobre el único programa de televisión que ha logrado asustarme con sus historias de terror, si usted tiene información que ayude a resolver este misterio, deje su comentario debajo.


#CovachaFact | Mattew McConaughey dio sus primeros pasos actuando en uno de las dramatizaciones de Misterios Sin Resolver, all right, all right, all right?


(1) Claro, en películas me asusto con jump scares, pero eso funciona con todos sin importar de qué se trate. Ninguno de ustedes me tendría miedo, muchos han señalado lo fácil que les sería partirme la cara, pero si ahorita salto detrás de ustedes gritando “¿NO QUIERES UN POCO DE MANTEQUILLA?” estoy seguro que muchos orinan los pantalones.
(2) Por si se preguntan “¿qué chingados diablos hacías viendo un programa de dramatización pseudo-documental si eras sólo un mozalbete?”, sólo puedo decir: fui criado como un niño ñoño. Antes de hacerme fan (porque lo era) de Misterios Sin Resolver era muy fan de 911: Llamada de auxilio, un programa similar que dramatizaba las llamadas al 911. Además, lo veía junto a mis padres.