¡Santa Andromeda!

Opiniones Enanas

El pasado fin de semana salió el primer tráiler del relanzamiento de Saint Seiya, la franquicia conocida en el mundo hispano como “Caballeros del Zodiaco”, y es más feo que AMLO en tanga, ¡Por Dios! Que alguien le diga a Netflix que ese tipo de animación es horrible. Por eso no he visto Dragon Prince, parecen de Play Station 2.

Aunque sí le tenía ganitas, un simple vistazo al tráiler bastó para decidir no ver la serie. Así que decidi hacer lo que todo ñoño hace en estos casos: Hacer un video de 15 horas explicando porque The Last Jedi es lo peor que-ok no. Tras la decepción, decidí seguir con mi vida y pretendía olvidar esta nueva serie de Saint Seiya, tal como olvidé Next Dimention, Soul of Gold u Omega, pues la vida no es más que una serie de decepciones.

¡Ah, pero el mame is dark and full of terrors! Ya estoy empezando a ver los clásicos posteos de gente que está odiando la nueva adaptación antes de verla… así que como covacho fundador me veo en la penosa necesidad de venir a meter un poco de sentido y madurez a este mame de monos chinos.

EL CAMBIO ES LA ÚNICA CONSTANTE

Primero que nada, esta nueva versión de Saint Seiya es una adaptación, tienen que cambiar ALGO. Si quieren ver exactamente lo mismo vayan y vean la serie original. Segundo, es un tráiler muy corto como para poder deducir si estos cambios afectarán mucho o poco a la historia… el único cambio que realmente tiene peso es Shun, de Andromeda, que ahora es una chica llamada Shauna.

Aquí tengo que hacer una aclaración: Fuck los niños rata, Fuck los Otakos. Si por mi fuera que cambien a TODOS los personajes por mujeres, transexuales y gays.

Tras varios siglos de prevalencia del “hombre hetero” como centro del universo no le vendría mal a la humanidad un par de años de cero tolerancia a los hombres hetero, especialmente blancos y ricos. Dicho esto… no estoy 100% on board con la aplicación de la regla 63 a Shun.

LAS VENTAJAS DE SER ANDRÓMEDA

Verán, lo que hace a Shun un GRAN PERSONAJE es justo esa delgada línea que camina entre lo infantil y lo afeminado.

Shun es un personaje heroico que 30 años antes que Steven Universe ya nos mostraba que se puede ser heroico y aún así mostrar ciertas actitudes “cero masculinas” como la debilidad o la empatía. Además es un “damiselo en desgracia”, constantemente es salvado por su hermano mayor, Ikki, sin que por ello se cuestione su valor o valía como Caballero de Atena. Es un arquetipo poco común en la mass media, Peeta Melark sería el otro ejemplo famoso, y definitivamente Shun es mas cool.

Su introducción es una de las más épicas, barriendo el piso con Javu de Unicornio. Su labor en las 12 Casas es impresionante. Logra vencer al holograma de Saga y mata a Afrodita de Piscis. En la saga de Poseidón vence a Eo de Syla y sobrevive a Sorrento (no “lo vence”). Eso es mucho más de lo que el propio Seiya hizo en las respectivas sagas. Sólo se ve un poco inútil en la saga de Asgard, donde no puede vencer a Mime y tiene que ser salvado DOS veces por Ikki en una misma saga (aunque la segunda vez sí era válida, ya había vencido a Bud, pero Cid le quiso jugar chueco).

Shun es uno de los mejores ejemplos de Masculinidad No Tóxica que existen.

Tu cara cuando te eligen como la imagen de la inclusión.

EL PROBLEMA NO ES PROBLEMA

El problema no es que le apliquen la regla 63 a uno de nuestros “héroes de la infancia”, el problema es que escogieron justamente a aquel que ya representaba cierta diversidad… ¿Por qué no cambiar a Hyoga o a Shyriu? ¿O por qué no a Seiya?

El guionista responsable, Eugene Son, salió a explicar su intención detrás del cambio. Y ¡ay Dios! Sólo terminó por complicar las cosas. Explicó que querían introducir a un personaje femenino porque el elenco era muy masculino (excelente idea), y entre las ideas que propusieron estaba meter más a Sheena o a Marin, o darle una función más activa a Atena, pero al final creyó que cambiar de sexo a Shun era la mejor opción. Pésima respuesta.

Con este cambio que según él pretende ser inclusivo perpetua el problema de que la diversidad es sólo un token: “Queremos meter a una mujer… PERO SÓLO A UNA EH, nomás una y ya. Sólo hay lugar para UN personaje fuera del canon hombre-heterosexual por historia y si queremos diversidad hay que escoger bien donde lo ponemos”.

¿Por qué no cambiar a uno de los otros cuatro caballeros, y además meter a Sheena y Marin, y de paso explorar más lo bad ass que es Atena (como la película de La Monja ya nos enseñó, se pueden hacer escenas de acción donde la heroína esté sentada rezando y aún así verse cool), ¿por qué este marco mental que nos obliga a decir “SÓLO UN personaje inclusivo”?

Si Marin y Sheena se unieran al elenco junto con la nueva Shun tendríamos cuatro mujeres (contando a Atena) y cuatro hombres, la cosa completamente equilibrada. Y aún así, a los creadores les pareció que era cuestión de escoger un sólo personaje femenino para la franquicia.

El club de Atena.

LA DECISIÓN DE EUGENE

Es tanto el miedo a reducir el número de hombres heterosexuales que además van y reemplazan al único hombre sensible del grupo. La decisión parece querer complacer al fandom tóxico que siempre ha chillado por las escenas que nos recuerdan que Shun no es un macho pelo en pecho lomo plateado, pero jugando a hacer lo contrario.

Les quiero dar el beneficio de la duda y pensar que en verdad querían tener un elenco más diverso y no pretendían resolver “el problema” de lo afeminado de Shun. Pero sea como sea, les salió mal, ese fandom tóxico ya está llorando y racionalizando su desdén por ver mujeres “fuera de la cocina”. Lo que además hace muy problemático señalar los problemas de esta decisión.

Este cambio personalmente “no me gusta” (más o menos, tampoco es que me desagrade) porque Andrómeda ahora corre el peligro de ser una “damisela en desgracia” (a menos que planeen re-inventar por completo la relación con Ikki). Pero no quiero ver a los Sospechosos Habituales usando estos argumentos para quejarse porque “le hicieron la jarocha a Shun”.

¡Vieja el último!

CADENAS DEL PERDÓN

Por otro lado, no todo está mal en esto. Una de las cosas que me gusta mucho de la nueva Shun es que usa la misma armadura que la versión masculina. No aplicó lo que la franquicia generalmente hace con sus personajes femeninos: hyperfeminizar la armadura para que la fémina se vea bonita/cut o ponerle un bikini de metal porque “nuestro público son adolescentes pajilleros”. Y le quita la mascarita, siempre odié eso de las mascaritas.

Masami Kurumada, el creador de Saint Seiya, seguro se inventó lo de las máscaras para que nadie se diera cuenta que sus mujeres y sus hombres tienen el mismo tipo de rostro, indistinguibles unos de otros.

No tengo muchas ganas de ver la serie porque realmente la animación no me gusta, pero pienso mantener un ojo puesto en ella para ver cómo se desenvuelve, tal vez los guionistas EN VERDAD quieren explorar el concepto de Santa de Atena y en verdad necesitaban usar a Andrómeda para suavizar el golpe.

Podrán cambiarle el sexo, pero el color rosa mexicano de su armadura ¡jamás!