The Boys (Amazon Prime Video) – Reseña

Hace unos días, Amazon Prime Video estrenó The Boys, una adaptación del cómic de Garth Ennis y Darick Robertson publicado originalmente entre 2006 y 2012.

La serie fue adaptada por Eric Kripke, conocido por su labor como creador y productor ejecutivo de la popular serie de fantasía Supernatural. The Boys es co-producida por Seth Rogen, los creadores del cómic original, y Nick Barrucci, presidente de Dynamite Entertainment, editorial que a la fecha tiene los derechos de distribución del cómic, y la primera temporada consta de ocho episodios que hacen una mordaz crítica al género de superhéroes, al culto a las celebridades y a la corrupción de las grandes corporaciones, temas muy populares en la actualidad.

EL GLORIOSO PLAN DE CINCO AÑOS

La serie sigue las aventuras y desventuras de Hughie Campbell (Jack Quaid), empleado de una tienda de electrónicos que sufre una desgracia personal a causa de la irresponsabilidad de A-Train (Jessie T. Usher), uno de los “héroes” que integran a The Seven, el más poderoso y popular equipo de superhéroes.

Posteriormente Hughie es abordado por Billy Butcher (Karl Urban), un presunto agente del FBI que le promete ayudarlo a obtener justicia y retribución en contra del perpetrador de la tragedia. Lo único que Hughie debe hacer es entrar al supervigilado edificio que sirve de base de operaciones a The Seven y sembrar un artefacto para espiarlos.

The Seven son propiedad de la corporación Vought International, que se encarga de administrar el marketing de sus personajes, además de manejar sus licencias, relaciones públicas y actividades heroicas, asegurándose de que cada criminal capturado tenga el perfil adecuado para manipular la percepción pública de los “héroes”, ofreciendo la mayor visibilidad posible a sus acciones.

La maniobra de Hughie para sembrar el dispositivo de vigilancia lo pone en la mira de Translucent, otro miembro de The Seven, y la violenta confrontación que se da entre éste y Butcher lleva a involucrar a The Frenchman (Tomer Kapon), antiguo asociado de Butcher, y a una resolución aún más violenta que tendrá consecuencias a mediano y largo plazo para todos los involucrados…

La serie toma muchos elementos del cómic, tanto en el desarrollo de personajes como en cuestiones argumentales, pero cuenta su propia historia, reemplazando además a algunos personajes y alterando a otros de acuerdo a las necesidades del show. El tomo irreverente y violento de la historia se mantiene y podríamos considerar que el gore está a un nivel muy similar, y aunque algunas situaciones sexuales (incluidas en el cómic más por su shock value que por su importancia para la historia) son omitidas o suavizadas, sin que esto se traduzca en una historia más “blanda”, lo que habla muy bien del trabajo de adaptación.

Los héroes más grandes del mundo.

EL NOMBRE DEL JUEGO

El tono de sátira que permea la serie está manejado de forma tal que es imposible tomársela demasiado en serio, pero esto no diluye la crítica a las redes sociales y el culto a las celebridades, ni tampoco a la corrupción de las grandes corporaciones que le sacan el mayor provecho a un mundo en que los superhéroes se han convertido en la presencia más dominante de la industria del entretenimiento en la cultura popular occidental. En ese aspecto, la principal diferencia entre la versión impresa y la serie es que se omiten todas las referencias a cómics que forman parte integral de la trama en el primero.

En el cómic, una de las subsidiarias de Vought es una editorial de cómics, y sus historias dictan lo que se hace con los héroes en términos de RP. El ex-editor en jefe de la editorial es parte importante de las intrigas y pieza clave como fuente de información para que The Boys puedan mantener su guerra de sombras contra Vought y The Seven. La serie de TV omite toda referencia a los cómics, y tiene como principal vehículo de propaganda para los héroes su franquicia cinematográfica, a la que se refieren como el “VCU” en una clara alusión al MCU de las películas de Marvel.

Este cambio tiene mucho sentido si consideramos que cualquier referencia a los cómics y la forma en que se maneja su industria, o a los estereotipos del género de superhéroes en particular, pasaría desapercibida para la mayoría del público masivo al que apela una serie de TV, así que reemplazarlo con la omnipresente influencia del actual cine de superhéroes en la cultura popular se convierte en una referencia accesible que cualquiera puede identificar.

¿Qué tanto es tantito, Hughie?

INSTINTO DE CONSERVACIÓN

En general me parece que todos los cambios que se realizan en relación a la historia original del cómic funcionan para bien, pues incluso los personajes que fueron alterados en términos de género, etnicidad o incluso relevancia, funcionan de forma efectiva dentro de la historia que se está contando. Hay suficientes elementos reconocibles como para satisfacer a los fans del cómic, pero con los cambios suficientes como para asegurar que nadie sepa cómo acabará todo… sobre todo después del clifhanger en el final de temporada.

Mención especial merecen las actuaciones. Urban mastica cada escena en que aparece Butcher, personaje que pese a sus características de cínico y violento sociópata tiene momentos entrañables que permiten empatizar con él. Quaid hace un gran trabajo como el inocente chico que se mete en un problema que rebasa su comprensión, y ofrece un contrapeso ideal a la confiada teatralidad de Butcher. La química entre ellos y Kapon, así como con las posteriores adiciones de Laz Alonso como “Mother’s Milk” y Karen Fukuhara como Kimiko/The Female, funciona muy bien, por lo que uno espera que la relación entre ellos se explore más a fondo en futuras temporadas.

Del lado de los antagonistas también hay actuaciones dignas de mención. Elisabeth Shue es Madelyn Stillwell, vicepresidenta de Vought International, responsable de cuidar y controlar a los héroes y quien tiene una complicada relación con Homelander. Shue hace un muy buen trabajo como despiadada ejecutiva, alternando cordialidad y determinación para lidiar con sus responsabilidades. Homelander es interpretado por Anthony Starr, quien realiza un extraordinario trabajo al proyectar el carisma del miembro más popular y poderoso de The Seven y lo hace sin que eso mine la callada amenaza que representa y podemos ver en los varios momentos en que muestra su verdadero rostro.

Dominique McElligott interpreta a Queen Maeve, veterana heroína de The Seven, ex-pareja de Homelander y bisexual de clóset que sufre el desgaste psicológico de la vida que lleva. Chace Crawford es The Deep, una parodia de Aquaman, quien es visto como la “cuota de minoría” en The Seven y es objeto de burlas tanto de los otros héroes como de parte del público y se ve involucrado en situaciones que funcionan como comic relief, pero lo hace con aplomo y buena presencia, de modo tal que uno llega a sentirse mal por él.

Jessie T. Usher en el papel de A-Train es un caso especial, porque dentro del esquema de celebridades presentado, es la variante deportiva, el (literal) superatleta que está dispuesto a lo que sea para mantenerse competitivo y relevante.

La tensión de tener que trabajar con tu ex.

ME ENCONTRASTE

Mención aparte merece Erin Moriarty, quien interpreta a Annie January, alias Starlight, el miembro más nuevo y joven de The Seven, una chica salida de un pueblo pequeño, cuyo idealismo y sueños de hacer del mundo un lugar mejor chocan de golpe con la realidad de lo que representa ser un “súper” en el mundo corporativo de Vought, y se ve obligada a moderar sus expectativas de la vida como heroína… mientras intenta que su relación con Hughie funcione.

Kripke y compañía se toman su tiempo y no aceleran el romance entre ellos, lo que me parece una decisión inteligente, pues no sólo sería demasiado simple y predecible, sino que tendría consecuencias en la dinámica grupal al interior tanto de The Boys como de The Seven en una etapa muy temprana de su integración a esos grupos.

Entre los actores invitados o que realizan algún cameo, destacaría la participación de Haley Joel Osment como Mesmer, héroe de segunda y ex-estrella infantil que ha caido en el olvido y, por supuesto, la de Simon Pegg en el papel de Hugh Campbell, el padre de Hughie, en lo que es un guiño a los cómics, pues el famoso actor, escritor y comediante fue la inspiración de Darick Robertson para crear la apariencia visual de Hughie, e incluso lo podemos escuchar usando algunas de las exclamaciones distintivas del personaje, como “Jings!”.

HÉROEGASMO

Habría que mencionar también los valores de producción. Desde el diseño de vestuario, sobrio y “realista”, como lo que hemos venido a esperar en películas y series de superhéroes, pero que contrasta con el colorido en los productos y licencias publicitarias de los personajes, mucho más evocativos de lo que podríamos ver en un cómic.

Los efectos especiales son bastante buenos, sobre todo considerando que la TV suele tener más limitaciones que el cine. Por momentos se extraña ver algo más de acción superheroica de alto perfil, pero se saca el mayor provecho posible a cada escena en que los “súpers” utilizan sus poderes.

En resumen, The Boys es una divertida serie que critica al género de superhéroes y a la cultura de las celebridades al tiempo que cuenta una historia violenta pero sin perder de vista el desarrollo de personajes, por lo que puede resultar una opción muy entretenida tanto para los fans del cómic como para aquellos que no estén familiarizados con él.

Y tú, ¿ya viste esta serie o estás interesado en hacerlo?