Van Helsing – Reseña sin spóilers

En enero se estrenó en Netflix la segunda temporada de Van Helsing, la serie canadiense de SyFy protagonizada por Kelly Overton y Jonathan Scarfe, que nos presenta un futuro en la tierra gobernado por vampiros… o algo así.

Esta reseña no tiene spoilers pero muy probablemente te quite todas las ganas de verla, por lo que si estabas pensando en darle una oportunidad, te recomiendo leerla después de terminarla o una vez que te aburra.

LA HISTORIA

El mundo como lo conocemos se termina el día que los vampiros, cansados de vivir entre las sombras, deciden tomar el control del planeta y comienzan a convertir gente en las calles de Estados Unidos.

A tres años del “levantamiento”, la humanidad casi desaparece y Vannesa Van Helsing, que estuvo en coma durante todo este periodo, es la salvación y última esperanza de los humanos, ya que al parecer su sangre no sólo la hace inmune a las mordidas de estas criaturas, sino que también transforma en humanos a todos los vampiros que la muerden.

Esta sinopsis suena bien, sencilla, y nos da una muy interesante introducción del personaje de Van Helsing en el mundo actual, que por su condición se ve casi obligada a salvar a la humanidad y cazar vampiros.

Ahora, el principal problema de esta serie es la manera en la que desperdician toda la mitología vampiresca y convierten lo que podría ser un muy inteligente giro a las clásicas historias de vampiros en un universo completamente ilegible, en donde como espectador no estás muy seguro de qué es realmente lo que estás viendo.

Y… ¿les gusta algo?

¿VAMPIROS O ZOMBIES?

La primera temporada de la serie tiene una historia y una dinámica muy parecida a la de The Walking Dead. Las calles están infestadas de vampiros sedientos de sangre, los humanos se encuentran refugiados en grupos tratando de sobrevivir, las peleas por los espacios seguros son constantes y la traición entre humanos se huele en el aire. Pero lamentablemente esto no quiere decir que si te gusta TWD te vaya a gustar Van Helsing.

Uno de los errores más graves que tiene es la poca profundidad en la historia de sus criaturas y lo mal definidas que están. Aparentemente hay varios tipos de vampiros, pero no sabemos de qué depende la diferencia… o cuál es específicamente la diferencia.

Por un lado tenemos vampiros poderosos, con cientos de años de vida, muy inteligentes y elegantes. Por otro tenemos a los vampiros recientemente convertidos, muy difíciles de definir ya que casi sin explicaciones de por medio, nos encontramos con distintos tipos.

Algunos son salvajes como animales, sacan espuma por la boca y caminan en cuatro patas; otros son muy inteligentes, ponen trampas, hablan, conservan su moral o filosofan sobre el antes y después de convertirse, pero la gran mayoría parecen zombies que no entienden nada, ni razonan, ni hablan y sólo persiguen el olor de la sangre, haciendo imposible distinguir si realmente son vampiros o si estamos en la serie equivocada.

Que no te digan en la esquina ¡el zombificado, el zombificado!

¿GOBERNAR O DESTRUIR? 

Las bases sobre las que se cimienta la historia tampoco tienen mucho sentido. Nos explican que los vampiros gobiernan la tierra, tienen algunos humanos esclavizados y algún plan del que todavía no conocemos muy bien… pero no puedo evitar pensar que, si la manera en la que sobreviven es bebiendo sangre humana ¿qué clase de vampírico plan consta de convertir a todos los humanos de la Tierra, si estos son la fuente de comida?

Los recién convertidos (cual zombies) muerden todo ser viviente a su alrededor. Los persiguen, les dan una mordida y antes de que te des cuenta ¡el afectado ya se convirtió! ¿Por qué los vampiros gobernantes permitirían que los vampiros más salvajes y tontos estén sueltos desperdiciando toda esa sangre? Además, los recién convertidos no responden a nadie ¡no sirven ni como ejército!

¿Cuál es el objetivo del levantamiento entonces?

LA BELLA DURMIENTE

Vanessa estuvo en coma durante tres años. Sobrevivió gracias a su co-protagonista Axel (interpretado por Jonathan Scarfe), un marine al que el día del levantamiento se le ordenó cuidar el cuerpo de la bella durmiente y que durante esos tres años estuvo a su lado evitando que algún vampiro se le acercara.

Sí, es tan estúpido como suena, a pesar de que se disolvió el gobierno, el ejército dejó de existir, la humanidad está al borde de la extinción y de que no volvió a ver otra vida humana, Axel se quedó tres años en el mismo edificio cuidando un cuerpo del que no sabía absolutamente nada porque “once a marine, always a marine”,

¿Alguien dijo fetiche?

Finalmente, la bella durmiente despierta y tampoco sabe o entiende nada.

Desde el primer episodio nos tratan de forzar la idea de que Vanessa es la salvación de la humanidad. Es cierto, tiene una habilidad muy importante: puede convertir vampiros nuevamente en humanos. Por ello la buscan tanto los vampiros líderes para matarla, como un grupo de científicos humanos para estudiarla y buscar una cura.

Pero, a pesar de demostrar numerosas veces su capacidad para convertir vampiros a lo largo de los episodios, la protagonista se niega a ayudar, no convierte voluntariamente a ningún vampiro, no colabora con los científicos y tiene tantas dudas sobre ella misma y su habilidad que es desesperante para el espectador. Constantemente te hace sentir que hay algo que no está viendo o que no estás entendiendo bien la historia.

Te la presentan como una mesías, la gran salvadora de la humanidad, pero realmente no hay razón para creer que esta habilidad ayude a nadie más que a ella misma.

MÁS ALLÁ DE TODO

Supongamos por un momento que no nos molestan todos los problemas de la historia. Es una serie para pasar el rato, no buscamos la perfección… Ok, la serie tiene algunas actuaciones muy buenas, como la de Rukiya Bernard que aporta mucho al drama de la serie y hace ver más real el comportamiento de los humanos, distanciándose del papel de héroes de los protagonistas. También el trabajo de Aleks Paunovic y Missy Peregrym generan un balance positivo para la serie.

El ritmo, al menos de la primera temporada, es muy dinámico y fluido. Avanza bien y los giros de cada capítulo son interesantes. Lamentablemente, no podemos decir lo mismo de la segunda temporada que es lenta, aburrida y repetitiva.

Otro punto en contra es el terrible guion y la gran cantidad de frases trilladas que contiene. Hay frases estúpidas y predecibles que se repiten por montones en cada capítulo. No sé cuántas veces escuché: “¿Me estabas buscando? ¡Pues me encontraste!” en tan sóo una temporada.

EL AJO

Van Helsing es una serie mediocre y mala. Yo sé que es de vampiros y que los ñoños nos emocionamos cada que vemos un monstruo en pantalla, pero de verdad no vale la pena.

La historia no tiene ningún sentido, los monstruos no son lo que deberían, los humanos son estúpidos, el planeta parece abarcar sólo Estados Unidos (obvio) y la segunda temporada es mucho peor que la primera.

Si aún así decides verla, te recomiendo ver sólo los primeros 6 capítulos de la primera temporada que no es taaaan mala, de ahí en adelante sólo te espera un tortuoso camino.

Además, por alguna razón le siguen echando fichas a esta serie y se renovó para una tercera temporada… no se preocupen, la voy a ver para poder contarles si es tan mala como la segunda y ahorrarles el dolor.