¡Viva Telehit, la rebeldía de Televisa!

Opiniones Enanas

Marvel tiene a DC. Coca-Cola, a Pepsi. Mario tiene a Luigi. La Covacha tiene a Comikaze. Por cada gran producto hay otro pisándole los talones, y a finales de los 90 e inicios de siglo, en tierras aztecas MTV tenía a Telehit.

El impacto que Telehit tuvo en la cultura mexicana está muy infravalorado, ¿cuántos productos nacionales pueden presumir haber aguantado el embate de las marcas gringas?, y ¿cuántos de esos pueden lo lograron contra una marca como MTV? Telehit lo logró, y no sólo eso, fue la cuna de programas que re-formatearon la comicidad y la crítica socio-cultural de los televisores nacionales como El Calabozo o Válvula de escape.

Pero acérquense niños, un viejo les hablara de un poco de historia.

UNA PUERTA AL MUNDO DE LA MÚSICA

En un lejano 27 de agosto de 1993, con el video “Si tú no vuelves” de Miguel Bosé, inició transmisiones Telehit, canal musical creado por Guillermo “Memo” Del Bosque por órdenes de Televisa, y su principal misión era servir como plataforma para el talento musical de las disqueras de la empresa.

En ese entonces existía algo llamado Siempre en Domingo, un programa de variedades conducido por Raúl Velasco que básicamente servía como un foro para que los artistas se dieran a conocer a la audiencia mexicana, pero los agigantados pasos de la modernidad comenzaban a llegar a México, y los canales “especializados” de música ya mostraban su impacto, por lo que Jacobo ya no podía hacerte bobo cuando lo que tú querías era ver MTV. Por eso los primeros años del Telehit estaban llenos de música de Televisa.

Sin embargo, poco a poco fueron abriendo su catálogo y para mediados de los 90 Telehit era el canal de música “especializado en música hispana”, una suerte de sucesor espiritual al “Rock en tu idioma”. Para el año 97-98 se expandieron aún más y pasaban música en cualquier idioma “latino”, y así gente como el italiano Nek o los videos “en español” de cantantes anglosajones (como Backstreet Boys o N’Sync) llegaban a los hogares de todos los que tuvieran televisión por cable.

Para finales de los 90 el canal ya tenía programas “dedicados a música en inglés” que le permitían transmitir los éxitos del momento como Britney Spears o Limb Bizkit, y en el año 2000. Con la llegada de Eduardo Marrón a la producción y Memo del Bosque dando un paso atrás, mas no alejándose mucho, el canal cambia de “estilo” y simplemente empieza a transmitir música en inglés, y es aquí donde Telehit tiene su edad de oro.

La pareja perfecta, Memo del Bosque y Mónica Noguera… hasta que llegó Vica Andrade.

ENCIENTE TUS SENTIDOS

Podría parecer que un canal dedicado a “música en español” cambiando de foco para pasar los éxitos en inglés sería otro ejemplo de cómo el colonialismo cultural anglosajón es inevitable, sin embargo, Telehit supo capitalizar muy bien el lugar de “lo mexicano” en la cultura internacional de inicios de milenio.

Porque Telehit es producto de Televisa y la empresa siempre ha tenido sus garras en el canal, pero por lo menos en sus primeros años y hasta bien pasada la mitad de la primera década de los dos mil, el canal podría considerarse la cara más rebelde de Televisa, rebeldía real con El Calabozo, no rebeldía blandengue como La Parodia.

En alguno de sus ensayos o entrevistas, Neil Gaiman explica por qué de repente escritores tan inteligente como Gene Wolfe o David Foster Wallace terminan contribuyendo con publicaciones guarras como Playboy o Esquire, y es que si nadie compra esas publicaciones por los artículos, los editores pueden comisionar lo que se les dé la gana y nunca falta el editor que lo aprovecha para dar libertad editorial a sus escritores.

Creo que lo mismo pasó con Telehit durante sus primeros 10 o 15 años de historia. Era un canal que existía para poner a OV7 o a Paulina Rubio, pero nadie prestaba atención a lo que estaban haciendo Esteban Arce o Jorge “El Burro” Van Ranking en El Calabozo, sólo eran un par de payasos que después podían transmitir también en Canal 5 a la media noche.

Esa es la razón por la que los conductores de Telehit podían ponerse a hablar de cómo las pesetas dejarían de existir para darle paso al euro. En serio, yo me enteré de todo eso del euro (y de la existencia de la Unión Europea) en un programa que era conducido por españoles desde la madre patria.

Por eso Horacio Villalobos podía tener especiales de sexología por lo menos una vez a la semana, y todos los jueves se podía sentar a tener discusiones bizantinas con el editor de Cine Premiere sobre si el término “cine de arte” es correcto o no. Porque a nadie le importaba, no eran más que entretenimiento para adolescentes chaqueteros, no estaban en el foco de nada.

Esa era la gran diferencia con su distinguida competencia MTV, el canal gringo (latinizado) se vendía como la rebeldía cool, pero sus conductores no tenían posturas políticas, no se salían del guión, no atacaban a la misma gente de su empresa… MTV era la rebeldía de tienda, la que puedes comprar, mientras que los conductores de Telehit tenían opiniones, y las argumentaban. No siempre estaban bien, muchas veces estaban muy mal, pero por lo menos eran sinceras.

Recuerdo que una de las últimas cosas que Horacio Villalobos llegó a decir antes de que le cancelaran “Válvula de Escape” (aparte de su odio al Peje) es que Raúl Araiza era un “patiño” de Andrea Legarreta, quien lo traía como perro desperdiciando todo su talento. Bien, esto habría pasado desapercibido si no fuera porque AÑOS DESPUÉS, reitero AÑOS DESPUÉS, en el programa Miembros al Aire, Araiza, Mauricio Castillo (el de Otro Rollo) y el Burro Van Rankin, tuvieron de invitada a Legarreta y se desvivieron de la forma más patética en halagos, incluida una mención a “ese chisme de que trataba mal a Araiza”, lo que desencadenó una serie de anécdotas donde explicaban que “así es el trabajo y no tiene nada de malo”, lavándole la cara a la conductora de HOY… así de incómodos podían llegar a ser desde Telehit.

Facundo siempre ha sido un idiota con más payasadas que cosas qué decir, pero sus payasadas en los lejanos 90 eran algo que no veías en un país donde Gobernación cuidaba que todo fuera pulcro y pulidito, probablemente como los “reality shows”, la sinceridad de Telehit tenía mucho maquillage y edición, pero comparado con lo demás que se producía en México era algo, si no innovador, sí novedoso.

Crítica social desde Gayola.

ENTRE LA TESORITO Y EL CHEF ORNICA

Por muy cínicos que queramos ser, no podemos negar que Telehit hizo más por la educación sexual nacional que nuestras Secretarias de Educación y Salud juntas. Especialmente en programas como Válvula de Escape, en la que sexólogos participaban hablando del tema con seriedad, sin tabúes y sin morbo, hablando de los problemas sexuales, rompiendo estereotipos, como cuando una sexóloga se dirigía a las chavas para decirles que la primera vez no necesariamente era “super importante”, que hay quien ni se acuerda de cómo fue su primera vez, esto pasaba cuando las películas de “La primera noche” y sus secuelas aún estaban en boga.

Incluso los temas más superficiales como la cultura pop o el cine eran manejados con una actitud diferente a lo que podíamos ver en otros canales. Telehit fue la que trajo esa actitud MTV (oh, la ironía) de hablar de cultura pop y referencias cinematográficas a nuestras pantallas. Telehit hablaba de la cultura popular que nos llegaba de fuera como algo de lo que México también era parte, su discurso hacía sentir que los shavos kul eran parte de una cultura global y no meros espectadores de lo que el colonialismo culturar nos tirara.

Y su impacto era notable. Durante el furor de Blanco y Negro, Omar Chaparro vino al carnaval de Campeche como chaperón de Mónica Noguera, quien ese año era la “Reina de la televisión” (una tradición local en la que, junto a la reina del carnaval, se corona a una celebridad nacional para participar en las festividades). Durante el desfile del bando (desfile de carros alegóricos durante el sábado de carnaval), Omar Chaparro y Perico desfilaron por su cuenta en una camioneta, algo bastante raro, pues el chaparrón generalmente sólo viene como comparsa de la reina, sin llamar mucho la atención.

Pero era tanto el furor por Chaparro que había varias muchachitas persiguiendo el carro para tomarse una foto (y luego siguiéndolos hasta el hotel), algo que para una población que es infame por aguada (pregúntenle a los pobres de Moderatto que nunca han podido “levantar” al público campechano), hasta los viejitos señalaban que nunca habían visto algo así a pesar de que por el carnaval de Campeche han pasado personalidades mucho más grandes que el conductor relativamente nuevo de un canal de paga.

Al final del día, a Telehit le debemos la fama de gente como el Burro Van Rankin, Facundo, Esteban Arce, José Ramón Sancristobal, Eduardo Videgaray, Horacio Villalobos, Omar Chaprro y muchos otros quienes hoy son los grandes comentócratas de la discusión nacional.

EVOLUCIÓN

Ahora bien, hay que tomar el toro por los cuernos. Si están más o menos al tanto del estado de las cosas en el discurso nacional, esa lista de nombres les debe causar urticaria. Sí, la mayoría de ellos ya son viejitos lesbianos que usan su pasado “rebelde” como excusa para ser unos neocons hoy. Esto pasa hasta en los mejores países (coff off Chris Hitchens coff coff) y la verdad es que mucha de la rebeldía de Telehit ya tenía tintes derechistas, neocon y contra-reformistas, sin embargo, no podemos negar que era incómoda con el status quo.

Por ahí leí una reseña del periódico Milenio, en el que el escritor desde el lejano 2003 se preocupaba de que La CENSURA fuera a silenciar esas voces en rebeldía… hilarante, porque a Telehit le pasó lo que a todos los rebeldes… dejaron ser y envejecieron y no supieron qué hacer.

Desde finales de los 90, el status quo mexicano aprendió que la mejor forma de sobrevivir a la crítica es simplemente dejarla ser, dejarla seguir su curso y esperar a que los rebeldes se cansen, porque en nuestra cultura aún no entendemos que la ironía, la parodia y la crítica cómica no sirven de nada si no continúan con acciones más serias, reflexiones más profundas y actitudes más maduras.

Hoy no sé qué hagan en Telehit, no sé qué tan impactante sea en la juventud actual y no quiero cometer el error de viejo lesbiano de creer que sólo porque a mí ya no me importa ya no es importante.

Lo que sí afirmo es que, durante un periodo de tiempo, Telehit fue un desmadre que le traía una visión diferente a un país desesperado por un poco de apertura, una visión del mundo exterior desde México, o por lo menos desde la cultura pop que nos llega del exterior, que hablaba de los temas que querían hablar y que definitivamente demostró que “lo hecho en México” le podía competir en su mismo terreno incluso a marcas como MTV.

Chabelo en la primera comunión de los de El Calabozo.