Watchmen, de HBO – Reseña Final

¡ALERTA DE SPÓILERS!
La siguiente reseña contiene información precisa sobre la serie de HBO y el cómic en el que está basada. Tic-Toc. Tic-Toc…


 

ÉSE EXTRAORDINARIO SER

Este domingo terminó la primera temporada de Watchmen, serie producida por HBO a cargo del showrunner Damon Lindelof.

Hemos sido testigos de una serie que, a mi opinión, le rindió un mejor, honesto y muy completo homenaje a la inmortal novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons que la película de Zack Snyder de 2019. Cada detalle bien cuidado, referencias en la serie que refuerzan el sentido cíclico en la historia y que inspiran videos del fandom para cachar cada easter egg, adiciones que vuelven fresco el concepto sin perder la coherencia de viejos y nuevos personajes, actuaciones poderosas y un soundtrack memorable que juntos convierten a la miniserie de HBO en un reloj preciso.

Lindelof (sí, el de The Leftovers y Lost) es una de las razones por las que fue una delicia ver esta serie semana a semana. Logra impulsar cada capítulo con elementos en donde los cómics se quedan cortos: La música, las secuencias en video y la edición, los efectos especiales y los movimientos de cámara capturan y enriquecen la sensación que uno tiene al ver las viñetas de la historia original.

Aunque en los extras que se pueden encontrar en YouTube y en el apartado de la serie dentro de la aplicación de HBO Go, vemos que tiene mucho crédito el consultor de la serie, Dave Gibbons, a quien se le reivindica no sólo como el hombre que le dio forma al universo de Alan Moore, sino como auténtico cocreador que propuso ideas y conceptos para hacer aún mejor este sorprendente y extraordinario mundo de ficción.

LUZ AL FINAL DEL TUNEL

Watchmen de HBO nos ofrece no sólo una continuación al cómic de 1986, sino que pone sobre la mesa uno de los asuntos pendientes en la agenda de la historia mundial: el racismo que, según el grupo británico Faithless “es un arma de destrucción masiva”. ¿Qué pasaría si a los extremistas se les ocurriera robarle los poderes a un dios? Es una idea aterradora de sólo pensarla, y es una posibilidad real en esta serie.

También da respuesta sobre dos personajes muy importantes en los cómics: Hooded Justice y Doctor Manhattan, el primer enmascarado y el justiciero más poderoso. La forma en la que se entrelazan sus historias para definir el destino de la humanidad es una sorpresa agradable para los fanáticos. Podemos ver en ellos dos cualidades y defectos muy humanos que influyen directamente en la trama y el el porvenir de sus personajes.

Al fin sabemos que Will Reeves se escondía bajo una capucha para hacer justicia y se maquillaba para que la gente creyera que era caucásico, y así protegerse de esta forma en un tiempo marcado por el prejuicio. También se confirman varios aspectos de él como su bisexualidad y su relación con Captain Metropolis. También descubrimos que éste mismo prejuicio fue lo que hizo que se alejara de los Crime Busters.

También vemos una reinterpretación de Doctor Manhattan que podría resultar polémica para algunos. Como Zeus, disfrazándose de ser humano para manifestar amor. Una imagen muy alejada del ser analítico que le gusta ver neutrinos. Recordemos que él sonríe en el cómic al ver a Dan Dreiberg con su exnovia Laurie, y en la serie toma un riesgo muy alto al colocarse el dispositivo que Adrian Veidt le da para perder la memoria y vivir 10 años de relación con Angela Abar.

LOS NUEVOS VIGILANTES

¿Y qué decir de los personajes de la serie? Regina King demuestra momentos geniales siendo Angela Abar/Sister Night; Hong Chau es la fría y calculadora mente detrás de muchas cosas en su papel de Lady Trieu; Tim Blake Nelson nos presenta a un atormentado y muy suspicaz Mirror Guy, digo, Looking Glass; y encontramos a un inocente villano de opereta en el Senador Keene, muy bien interpretado por James Wolk.

El cast importante se completa con Louis Gossett Jr., que interpreta a Will Reeves, Jean Smart que hace Laurie Blake, y un soberbio Jeremy Irons que nos da una mejor versión de Adrian Veidt/Ozymandias que la que nos ofreció Matthew Goode en la versión cinematográfica de Watchmen (2009), de Zack Snyder.

Esta serie nos dio grandes momentos de actuación y eso se agradece. El guión es inteligente y la historia está muy bien narrada, las actuaciones no hacen más que ir con todo el flujo de emociones que transmite. Es sin duda una historia muy humana que toca a todo aquel que la conoce.

EL FUTURO ES BRILLANTE

Durante sólo 9 episodios (ojalá hubieran sido 12, simulando las horas de un reloj como en el cómic), nos muestran una historia que no sólo habla de racismo, sino de lo que las personas son capaces para tener poder o para conservar un estatus quo. Encara pasado y presente, entrelaza eventos reales de la historia americana con los eventos de la serie y nos da una historia creíble y emotiva.

También es una historia de amor y de legado. ¿Cuántas de nuestras acciones no son determinadas por decisiones de nuestros padres en el pasado? ¿Cuántos riesgos estamos dispuestos a tomar para el amor en una vida en donde sólo veremos el futuro al final del túnel? ¿Estamos condenados a repetir los patrones de nuestros antepasados? ¿El futuro está escrito o puede ser cambiado por nuestras decisiones? Esta serie le da frescura a estas preguntas que también están en la novela gráfica.

Hay episodios geniales y otros no tanto; sin embargo el balance es positivo. Les recomiendo los episodios 3, (She Was Killed by Space Junk) en donde vemos qué pasó con Silk Spectre II; 5 (Little Fear of Lightning), donde conocemos un poco más del trauma con el que vive Looking Glass; 6 (A Extraordinary Being), donde se revela la historia oculta tras Hooded Justice; 8 (A God Walks Into A Bar), donde conocemos dónde estuvo Doctor Manhattan todo este tiempo; y el 9 (See How They Fly), la conclusión de la serie.

¿NADA TERMINA NUNCA?

Han pasado unas horas de que vi el último capítulo de esta producción original de HBO y estoy encantado por todo este viaje. No quiero llenar más cuartillas porque la serie da para discusiones y teorías sobre el transcurso y la resolución de las tramas, sólo les puedo decir que, si eres fan de la novela gráfica vas a amar esta miniserie por todas las razones que ya les compartí.

Es una secuela emocionante y que busca agregar de forma natural elementos muy actuales a la historia original. Inclusive con suplementos usando la web en cada capítulo, como es el caso de la Peteypedia (escrita por el personaje de la serie y agente del FBI, Dale Petey), en donde se subían documentos que le dan otra perspectiva a sucesos dentro de la trama y hacían más completa la experiencia para el espectador. De hecho, el documento final señala el despido del agente Petey por crear este archivo de documentos.

Ojalá haya una segunda temporada, porque el final sin duda deja abierto varios sucesos que serían dignos de ver como: ¿Adrian Veidt será juzgado por los sucesos de 1985 junto al presidente “cowboy” de los EE.UU?, ¿Realmente murió Lady Trieu, aplastada por su reloj del milenio?, ¿Dale Petey es el Hombre Lubricante (Peteypedia da un dato interesante en el último PDF)?. Y la más importante de todas ¿Angela Abar es la nueva Doctor Manhattan?

Aunque como lo dije en mi primera reseña de la serie, Lindelof planeó que fuera una historia autoconclusiva. Por lo que no sabemos si tendremos respuestas a estas interrogantes.

¿Qué les pareció la serie? ¿Creen que es un buen homenaje a Watchmen o son historias sin sentido? ¿Quisieran una nueva temporada? ¿Qué capítulo les gustó más? Esto tiene mucha carnita para discutirlo, te invito a hacerlo en los comentarios.