¡Los videojuegos son dañinos para la salud!

Como sabrán, los videojuegos son malos para la salud física y emocional de los jugadores y en muchas ocasiones tienen efectos secundarios devastadores como convulsiones, insomnio, adicción e incluso la muerte, ciertamente nada bueno para los consumidores y sus familias, aunque increíblemente buenos para los encabezados de periódicos y blogs que prefieren conseguir ventas y clicks con títulos tendenciosos, poco informativos y que la mayoría del público leerá, asumirá como la verdad y replicará entre sus conocidos, en redes sociales, en el trabajo y con cualquier persona que diga la palabra gatillo “videojuegos”.

Para salir de dudas ¿es este uno de esos artículos? Sí, porque aprovecha un título escandalosos para atraer la atención. Y no, ya que no espero generar dinero con esto, y a lo que propongo una pregunta mejor ¿a dónde va este artículo? 

A su siguiente título:

LOS VIDEOJUEGOS SON DAÑINOS PARA LA SALUD… EN CIERTOS CASOS

En ciertos casos, los videojuegos pueden llegar a ser dañinos para la salud física, como los sonados casos de túnel carpiano en jugadores de Starcraft o los innumerables casos de insomnia y fatiga que producen en los jóvenes estudiantes alrededor del mundo.

Y claro, pueden ser dañinos en el sentido psicológico-emocional sobre todo en el modo online de muchos juegos, los cuales regularmente están llenos de troleo, racismo y misoginia (tema que debe ser abordado en otro momento y con menos sarcasmo que el que manejo en este artículo).

Pero también, si de verdad quieren ser críticos racionales y no un montón de ancianos juiciosos con aquello que escapa de su comprensión, los videojuegos son medios de entretenimiento interactivo que ayudan al desarrollo de habilidades visuales, motoras, lógicas y analíticas, llegan a generar comunidades que comparten ideas y consejos sobre los mismos e inclusive crear nuevos deportes electrónicos que no sólo ayudan a jóvenes a generar dinero sino que además ayudan a impulsar la economía de compañías de la gran bestia capitalista, cosa que en la mayoría de los casos genera más empleos para los no-gamers, y promover la cultura de países ajenos y desconocidos por otros medios.

En resumen, podemos decir que los videojuegos son benéficos para las personas y muchos aspectos de la sociedad PERO en ciertos casos particulares, como con cualquier otro medio y/o producto de consumo, puede tener efectos secundarios adversos, varios de esos podemos analizarlos con ayuda de la retrospección y la razón.

Engañando al hermano menor en un juego para sólo un jugador, un clásico.

…EN CIERTOS CASOS ESPECIALES DONDE EL CONTEXTO MÉDICO, SOCIAL Y CULTURAL INFLUENCIAN EL EFECTO SOBRE LAS PERSONAS

Los videojuegos son presa constante de los medios informativos cada que un gamer se involucra en un suceso controversial, recordemos el caso del joven “adicto” que murió de un derrame cerebral tras un maratón de videojuegos, es algo muy lamentable que a nadie debería sucederle, menos por hacer algo que disfruta, pero para combatir la mala prensa cabe destacar que dicho suceso aconteció en casa de sus padres, quienes eran conscientes de sus hábitos de juego y trataron de disuadirlo, énfasis en “trataron” porque en ningún momento le quitaron los videojuegos o le pusieron un límite de horas estricto, cabe agregar que el derrame cerebral que lo mató es imposible de determinar si fue por causa directa o no de los videojuegos, dichas afecciones pueden suceder por una infinidad de motivos más allá de desvelarse frente a una pantalla.

Entonces, querido lector, nacen las preguntas sobre esta “muerte por videojuegos” como le gusta llamarla a la prensa: ¿es realmente culpa de los juegos o de unos padres irresponsables? ¿fue la consola la que obligó al joven a jugar o fue su propia decisión aún cuando prometió no hacerlo? estas son las preguntas que pocos se hacen antes de condenar a la industria y a su público en general.

El anterior fue un ejemplo un poco extremo pero que nos lleva a la discusión clásica de “es que deberían regular su venta y decir que daña a los niños”, discusión que se propaga por los medios y los foros de internet de padres quejumbrosos pero demasiado flojos para revisar la etiqueta de lo que le compran a sus hijos.

Basta con ir a una tienda de videojuegos, tomar la caja con el juego y leer por 60 segundos el frente y el reverso para encontrar

1. el título del juego

2. ilustración representativa

3. logotipos y sellos, entre ellos el de la ESRB, la autoridad en América que clasifica los videojuego como “aptos para todos”, “para mayores de 15” o “sólo un público adulto” junto a una resumida explicación del por qué.

4. la clásica etiqueta de advertencia sobre los riesgos a la salud que pueden causar los videojuegos, principalmente epilepsia, y que el uso del software es responsabilidad de la persona que lo usa.

Todas estas son claras indicaciones para los jugadores y sobre todo para los padres de familia negligentes que deciden comprarle Grand Theft Auto IV, Soul Callibur V y CoD: Modern Warfare al pequeño Pedrito en su octavo cumpleaños y que después se preguntan por qué tiene insomnio y de dónde sacó esa forma de expresarse sobre las mujeres con tantas groserías.

Y este ejemplo nos lleva al último caso que quiero traer a discusión de entre cientos y cientos de quejas mal investigadas en contra de los videojuegos: los videojuegos no convierten a los jugadores en homicidas.

Clasificando, ando.

Quizá los videojuegos han servido de inspiración a terroristas en países que no tienen un control de armas y a jóvenes cuyos padres nunca se interesan en la vida de sus hijos, cosa que sucedió en la masacre de la mezquita en Nueva Zelanda, donde un joven terrorista decidió transmitir el suceso con una GoPro para emular un shooter de primera persona, tras este suceso se condenó fuertemente a los videojuegos por parte de la prensa.

¿Qué hizo el gobierno neozelandés? a diferencia del gobierno de EUA que empieza una guerra mediática contra los videojuegos y el internet mientras da más influencia a la Asociación Nacional del Rifle, la primer ministra del país de los kiwis obligó a endurecer el control de venta de armas de fuego y el retiro de rifles de alto poder y sus municiones del mercado, todo esto en menos de un mes, mientras tanto, EUA aún considera que el único protocolo a seguir tras decenas de tiroteos y masacres en un solo año es enviar condolencias y oraciones… y claro, culpar a los videojuegos, la TV, el internet o lo que esté de moda en ese momento.

Finalmente, sí quiero enfatizar sobre riesgos reales y bien documentados que tienen los videojuegos para la salud entre ellos la epilepsia, la cual puede suceder tengan o no antecedentes epilépticos por lo cual deben estar al pendiente de ustedes y sus seres cercanos que juegan, recuerden descansar y no exponerse a los cambios de iluminación extremos, y sí, como madre regañona, aléjense de la pantalla y prendan la luz.

Aparte está el túnel carpiano, que afecta sobre todo a los que juegan en computadora, dicho padecimiento se puede prevenir con 5 minutos de estiramientos de muñecas al día; otros padecimientos asociados son el daño a los ojos, la mala postura y la deshidratación, no causados directamente por los videojuegos sino por nuestros hábitos al jugar, y no, no por jugar Call of Duty dos horas al día significa que automáticamente se conviertan en terroristas entrenados.

En todo caso si al jugar sienten mareos, jaqueca o sienten que algo no está bien, bajen el control y apaguen el televisor, descansen un poco, salga a pasear, tomen agua y recuerden: los videojuegos son dañinos para la salud sólo si nos volvemos irresponsables de nuestros propios actos.

Tenemos 5 pantallas… para más placer.